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martes, 20 de agosto de 2019

ALICANTE Y SUS CIRCUNSTANCIAS


Nuestra ciudad, Alicante, de la que nos hemos sentido siempre orgullosos, atraviesa hoy unas circunstancias lamentables, gracias al esfuerzo de parte de ciudadanos, cuyo comportamiento es, al menos, incívico.

¿Serían estas las circunstancias si hubiera un equipo de gobierno municipal que ejerciera su autoridad? Me temo que debemos modificar para Alicante la frase de Ortega y Gasset en el sentido “Yo soy Alicante y mis circunstancias”

Supongo que el equipo de gobierno no se tomará a mal que les llame “circunstancias”. Podría haber elegido otro apelativo más duro, pero tendría que aplicar delante lo de “presunto”, por si acaso. 

En tiempos de servicio militar obligatorio, al referirse a la capacidad del soldado para enfrentarse a los avatares de la lucha, se incluía la frase “valor, se le supone”, si aún no había tenido oportunidad de actuar. De nuestro gobierno municipal, tan poco activo fuera de sus cómodos y frescos despachos, deberé decir “autoridad, ni por asomo”.

Pero, volviendo al “Alicante y sus circunstancias”, tenemos en nuestra ciudad sendos hitos que cualquier capital mostraría orgullosa y cuidaría con esmero. Por citar dos: El MARQ y El Castillo de Santa Bárbara y su monte Benacantil.

Respecto al segundo, quien se haya acercado a este blog (http://alicanteciudadmuda.blogspot.com/) habrá tenido oportunidad de hacerse una idea, leyendo la serie de entradas Crónica de la desidia: El Castillo de Santa Bárbara.

En cuanto al MARQ, uno de los museos mejor considerados de Europa, es como el precioso regalo envuelto en papel feo. Y ese papel feo es su entorno, que contrasta duramente con el cuidado interior.


Una acera estrecha ocupada por una línea de árboles agonizantes, cuyos alcorques muestran, en las grietas de la tierra que contienen, la absoluta falta de riego. Una acera en la que hay, al menos, cuatro alcorques vacíos, porque la defunción de los árboles ya se produjo. Una acera en la que los orines dejan huella que nadie se molesta en borrar.


 Una calzada en la que los imbornales repletos de suciedad y de hojas muestran el escaso interés en su mantenimiento, amén de la escasa esperanza en que se produzcan lluvias.

jueves, 6 de junio de 2019

LOS IMBORNALES DEL PLA, EN ALICANTE


         Los colectores o “imbornales”,

confunden a nuestro Ayuntamiento.

Parece que aún no han descubierto

que existen y son reales

         Tal vez, por esta razón, su limpieza

es algo que, a menudo, se elude

y en las ocasiones en que se acude

se actúa sobre ellos con ligereza.

         Uno, que pasea las calles de la ciudad

mirando, por prevención, al suelo

siempre encuentra desconsuelo

ante tal abandono y suciedad.

         Es culpable, en parte, la sociedad

por dejar esa suciedad que deploro

y que cualquier paseo dificulta.

Más, a quienes gobiernan la ciudad

ni un ápice les perdono

que nada hagan por enmendar su culpa






martes, 5 de diciembre de 2017

NADA HA CAMBIADO



     Uno podría caer en la tentación de creer que Alicante es una ciudad sucia por culpa de los ciudadanos incívicos que no tienen el menor reparo en tirar colillas al suelo, dejar que su perro defeque en cualquier parte o abandonar las basuras fuera de los contenedores.

     Y sería bastante acertada la creencia, si no fuera, también, porque los (i)responsables del servicio de limpieza de nuestro insigne ayuntamiento siguen atrincherados tras sus espléndidas mesas de despacho, ignorando los avisos de los ciudadanos y sin cumplir su deber de inspeccionar adecuadamente qué se limpia y cómo se hace.

     Un ejemplo, que solo es una pequeña muestra, es el de las rejillas de recogida de aguas pluviales (imbornales), de las que hoy traigo como ejemplo una, situada en el Barrio del Pla, de la que he controlado su situación en diferentes fechas de este año 2017.

     No está situada en un lugar recóndito, de difícil acceso, lejos de la mirada, que pudiera dificultar su observación.

     ¿Serviría de algo decir que, personalmente, he facilitado esta información a la Concejalía de Limpieza? 

10 de mayo de 2017

21 de octubre de 2017

3 de diciembre de 2017


domingo, 11 de junio de 2017

A VUELTAS CON LA LIMPIEZA





     En nuestro insigne Ayuntamiento de Alicante, como responsable de que la ciudad se encuentre en estado de revista, no han calado suficientemente las reclamaciones que, tanto desde particulares como desde Asociaciones de Vecinos, se han cursado en orden tanto a que desaparezca la suciedad como a que se sancione a aquéllos individuos que, haciendo caso omiso no ya de las normas de urbanidad, sino de las que marca la higiene, no dudan en dejar sus desechos o los de sus mascotas, como “regalos envenenados” que perturban la convivencia.

     Si cierto es que buena parte de la suciedad tiene su origen en estas manifestaciones de poca urbanidad, no es menos que no parece haberse asumido que limpieza no es un concepto teórico, es una manifestación real de presencia de dicha suciedad.

     Desde el Ayuntamiento se puede alegar que quienes ensucian lo hacen aprovechando la ausencia de agentes de la autoridad, ausencia de la que la mayor parte de los ciudadanos somos conscientes y que pensamos que poco tiene que ver con el número de efectivos y mucho con una mala regulación de su actividad. 

     Pero, ¿qué ocurre con las suciedad que no se deriva de actitudes incívicas?. Los árboles dejan caer sus hojas, las malas hierbas crecen a su antojo, los imbornales se atascan…

     Cualquiera podría alegar que eso ocurre puntualmente o en zonas alejadas, de escaso tránsito , etc.

     Como dice el refrán “para muestra basta un botón”. Pues bien, ahí van tres botones que ilustran ese descuido de la limpieza.

     En una de las fotografías la mediana de la Avda. de las Naciones, en Playa de San Juan, en el tramo que discurre paralelo al parque del PAU 5, aparece totalmente cubierta de hierbas que en algunos casos alcanzan el metro de altura. El tramo medirá alrededor de un kilómetro. 

     Las otras dos fotografías corresponden a falsos imbornales en la calle Hermanos López de Osaba, muy transitada por ser acceso a un gran centro comercial y a la Escuela de Adultos Giner de los Ríos. En una de ellas la vegetación ya verdea.

     Como vale más una imagen que mil palabras no digo más




lunes, 13 de junio de 2016

¿SERÁ UNA COINCIDENCIA ?

     A menudo, el ciudadano, en el discurrir de sus días, observa la ciudad y sus calles. Observa cuanto acontece y, a veces, toma nota de esto y de aquéllo. Se pregunta por qué las cosas son como son, por qué el transcurso del tiempo, pese a que nos convierte en mayores, deja inalterables cosas de las que nos rodean.

     Cuando ve cosas, situaciones, actuaciones que se repiten a lo largo del tiempo, sea quien sea el que debe actuar, porque tiene la obligación de hacerlo, porque ha conseguido la confianza de los ciudadanos, uno se pregunta, al principio: "¿Será coincidencia?" más, luego, cuando reflexiona un poco y cae en la cuenta de que todo sigue igual, llega a la convicción de que la única coincidencia posible y cierta es la falta de interés.

     Así, ante la presencia de suciedad en la calle, el primer día se dice: " ¡Vaya por aquí hay algún marrano!", pero si pasan los días y advierte la misma o más suciedad no tiene otra opción que acordarse de quien debe limpiar y no lo hace, de quien debe controlar y no lo hace, de quien debe sancionar y no lo hace.

     Hoy llevo a esta página nuevamente el tema de los imbornales, con el seguimiento de otro que, desde 2009 ha sufrido el olvido o abandono por parte de empresa de limpieza y Concejalía responsable del Ayuntamiento de Alicante . Habrá razones, sin duda, para que este abandono se prolongue en el tiempo. Me gustaría conocerlas y supongo que también a otros ciudadanos.

04-06-2009

21-10-2015

22-12-2015

19-01-2016

26-02-2016

09-05-2016

01-06-2016