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lunes, 19 de noviembre de 2018

ALCORQUES Y OTRAS COSAS




         Reconozco que hay palabras que me resultan evocadoras. Una de ellas es “alcorque”. Ya sé que hay quien confunde “alcorque” con “alcornoque” pero, aunque ambas empiezan y acaban igual, hay entre ellas una notable diferencia.
         Mientras el “alcorque” sirve de cobijo a un árbol y le acompaña en su crecimiento, el “alcornoque” lo más probable es que acabe en la barbacoa, asando chuletas o chorizos.
         Esto último no es tan raro porque, al fin y al cabo, entre los que gobiernan siempre se cuela algún “alcornoque” y, lamentablemente, no pocos “chorizos”, aunque nuestro grado de civilización no incluya entre las diversiones utilizar, en estos casos, la hoguera.
         Pero, siguiendo con los “alcorques”, ya he escrito en alguna ocasión la pertinaz sequía mental de quienes desde el Ayuntamiento de Alicante gestionan jardines, parques y arbolado público.
 Como si de algo indigesto, que hay que erradicar, se tratara, basta que un árbol se seque para que sea talado y, sin más explicaciones, se abandone al correspondiente “alcorque” al vacío más absoluto. Tan absoluto que no es infrecuente que se deje un buen vacío, tal vez con la intención de comprobar si los ciudadanos estamos atentos a donde pisamos.
Y hablando de lo que pisamos, ¿qué decir de los “regalos” con que nos obsequian cierto número de propietarios de mascotas? Porque no son las mascotas las responsables de que calles y aceras presenten aspecto y aroma poco agradables. Son sus propietarios ,voluntarios o involuntarios, que utilizan la mascota como florero y no como un ser vivo al que hay que cuidar y educar para la convivencia.
Me he preguntado con frecuencia si no sería necesario exigir un certificado de idoneidad que acredite la capacidad, no tanto física como intelectual, de quienes ostentan la propiedad de una mascota.
Pero lo que resulta lamentable, vergonzoso e indicativo de hasta qué bajo punto ha llegado el nivel de educación cívica, es la comercialización de “juegos” en los que la mierda (sin paliativos) sea el elemento central de la diversión (¿?)

Aunque, volviendo al poco interés de nuestros ediles, nada me extrañaría que, en las próximas festividades, el Ayuntamiento de Alicante obsequiara a los niños con estos “fantásticos y educativos” juguetes, para que se vayan haciendo a la idea del futuro de ciudad que les espera.


miércoles, 25 de abril de 2018

FORMAS DE ENTENDER LA DEMOCRACIA


     SE ALQUILA





 Modo de uso: 
1.-Coloquense ambos elementos uno frente al otro
2.-Conectar ventilador a la red eléctrica y pulsar     interruptor

sábado, 26 de noviembre de 2016

LOS PERROS Y CIUDADANOS CABREADOS



     Que, transcurrido ya un año de legislatura, la Concejala de Protección Animal, Dª Marisol Moreno reconozca que “solo” hay censados en el Registro Municipal de Alicante 400 perros, cuando su número es de varios millares, me mueve a pensar que su interés por resolver uno de los problemas más graves de la ciudad (exceptuando, por supuesto, a los que afectan a personas) que es la suciedad que generan, es escaso, sobre todo si tenemos en cuenta que la Ordenanza Municipal sobre Tenencia y Protección de Animales, data  del año 2000 y que “es de obligado cumplimiento” y que “afecta a propietarios, veterinarios, vendedores y criadores de mascotas” según expresan sus artículos 3, 8, 9, 27 y 31 . Si se desconoce el número de perros difícilmente se podrá hacer una estimación del coste de limpiar sus desechos.




     Podremos entablar polémica respecto a si el número de “cacas” son las 24.000 que dice el Alcalde (que supongo sabrá algo del tema, como máximo responsable del gobierno municipal) o son 2.500 ó 3.000. Hablamos, en todo caso de “mucha mierda” y no porque estemos animando a ningún actor, aunque está claro que lo de la suciedad es una tragedia, sino porque los ciudadanos de Alicante y foráneos tenemos que hacer, a diario, el peligroso ejercicio de sortear los “regalos” que ciudadanos incívicos dejan en calles, aceras y parques, con absoluta impunidad, habida cuenta de la escasa presencia policial que controle.

     Puede que Dª Marisol me responda con el consabido “la anterior legislatura nos ha dejado un ayuntamiento en la ruina”. Tal vez sea así, pero imagino que en su concejalía tendrá algún que otro funcionario con capacidad para actualizar dicho Registro de Mascotas (¿o es Vd. de los políticos que dicen que los funcionarios no sirven para nada ¿) y si no es así, tal vez pueda establecer un convenio con algún centro de formación profesional para tener alumnos en prácticas que lo hagan. Y, tal vez, poniéndose de acuerdo con la Concejalía de Seguridad, se pueda indicar a la Policía Local que, sin menoscabo de su labor, cuando vean a alguien con un perro, le pidan la identificación de éste, al paso de que le informan de la obligatoriedad del citado Registro. O, tal vez la campaña del “cómetelo con patatas” hubiera sido un buen soporte para estimular a los propietarios de mascotas a cumplir con sus obligaciones

     Y, abundando en el tema, por si no hubiera sido Dª Marisol consciente del problema, puedo sugerirle que busque mis escritos presentados en ése Ayuntamiento con nº registro E2016004976 de fecha 29/01/2016 dirigido a su persona y el nº registro E201614981 de fecha 17/03/2016 dirigido al Sr. Alcalde, que iba acompañado de DOSCIENTAS OCHO FIRMAS de otros tantos ciudadanos, tan molestos como yo. Estos escritos no han  merecido siquiera un cortés acuse de recibo por parte de ninguno de ambos responsables municipales.

     Son muchas las cosas que se pueden hacer sin dinero y con voluntad. Ignoro cuáles son sus circunstancias. La mía, como la de muchos es “ciudadano cabreado”.

sábado, 3 de enero de 2015

MAUSOLEO



La mayor parte de los ciudadanos de Alicante nos despertamos cada día esperanzados y alegres, deseando empezar la jornada en la ciudad de nuestros sueños.  Más,  ¡ay!, estos se convierten en pesadilla cuando salimos a la calle y nos encontramos en un inmenso mausoleo que rinde culto a los excrementos, orines, pegatinas y grafitis creados y abandonados por esa otra parte de ciudadanos mal educados e incívicos que utilizan calzadas, aceras, edificios y mobiliario como soporte de su indigna labor.

¿Qué hacen, entretanto, nuestros regidores municipales? NADA. Permanecen en un estado límbico de atonía,  importándoles una mierda que la ciudad esté situada en uno de los mejores puestos,  si no el primero, de ciudades descuidadas y sucias.

¿Qué hay de la labor de educación y concienciación cívica que les compete?  ¿Qué hay de la labor de inspección? ¿Qué hay de la labor de sanción hacia quienes demuestran no ser dignos de vivir en sociedad?

¿Ha sido la alcaldesa dimitida la responsable de esta caótica situación? Aún si así fuera, ¿a qué se han dedicado el resto de compañeros de corporación? ¿Qué excusa habrá de ahora en adelante para justificar lo injustificable?

Por otro lado, a muchos nos gustaría que esa otra parte que es la oposición municipal hiciera algo. Tenemos la sensación de que ha encontrado su cómodo sitio en este espectáculo y que está, como se suele decir, "viéndolas venir".

Hay constancia de iniciativas ciudadanas que, por malas que sean, son mucho mejores que no hacer nada. Sin embargo, en ese abandono de todo cuanto no sea producto de su propia creación (si tal cosa existe), nuestros ediles meten la cabeza en el agujero como los avestruces, pero no para eludir el peligro, sino para no ver,  escuchar ni sentir el pálpito de los ciudadanos, que les reclama cumplan con su cometido y les recuerda que se presentaron voluntariamente para gobernar y administrar la ciudad y sus bienes.

Hoy rescato de una pared, en una de las calles de nuestra ciudad,  un pequeño anuncio, sin firma ni indicación de autoría. Con las palabras y la imagen que contiene no hace falta añadir comentario alguno.

A ver si, aunque sea por alusiones, alguien se siente inclinado a practicar lo que indica.