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martes, 13 de marzo de 2018

PAGO AL CONTADO



     Leo en la prensa local que nuestro ínclito alcalde, Sr. Echavarri, ha decidido mostrar su poderío (algunos lo llaman insensatez) y, puesto que le han abierto la puerta de salida del Ayuntamiento de Alicante, solo la tomará si se acepta por quién, cómo y cuándo será sustituido.

     Alguno, ante esta exigencia (que no propuesta), seguro que soltará (imitando al Sr. Trillo), “manda huevos” y uno no deja de preguntarse si los tienen quienes le acompañan en esta carrera divergente en la que, cada vez más, están colocando al PSOE más cerca de un nuevo fracaso.

     Prescindir de la ética, llevando a las últimas consecuencias su empecinamiento cuando, por activa y por pasiva, la dirección y sus propios compañeros de gobierno, le están instando a que deje campo abierto a un gobierno municipal que se dedique (ya es hora) a que los ciudadanos sintamos que los ediles son algo más que personas con buen sueldo y despacho, ni beneficia a su grupo, ni a la izquierda, ni a la ciudad.

     Evidentemente que puede hacer uso de su libertad para tomar decisiones, pero no debería olvidar que la libertad personal finaliza cuando interfiere en la de los demás. Y los demás, están prisioneros.

     Tampoco es que uno tenga muchas ganas de soportar la situación de gobierno anterior, con ese tripartito que se dedicaba al juego del torpedeo o de la toma unilateral de decisiones. Los alicantinos no queremos ese juego inútil. Queremos un buen gobierno y si lo que pretenden es abrirle el paso a la oposición, que lo digan claramente y así sabremos a qué atenernos.

       El dólar americano tiene la leyenda In god we trust , "en Dios confiamos" y, en el estado de Texas, suelen añadir "los demás pagan al contado". Me temo que con nuestros políticos locales debemos exigir el pago al contado, es decir, que demuestren que hacen algo positivo, mientras tanto, que no se hagan la ilusión de que creemos en ellos.

      Lo demás, es tontería.

sábado, 6 de mayo de 2017

ÉTICA Y SOCIEDAD



Días atrás unos amigos conversábamos sobre la actual situación social y surgió el tema de la ética. Uno de nosotros afirmaba que la ética debe dejar de ser una “cuestión personal” para pasar a ser una “cuestión social” y dada la imposibilidad (al menos en la situación actual) de encontrar referentes sociales, lo único posible era que los individuos cuyo comportamiento era ético fueran, por decirlo de algún modo, “pegándose” a los que hubiera en su entorno de iguales características y conseguir así formar grupos con comportamiento ético a los que imitar.

El principal problema es llegar a acordar lo que es o no “ético”. Si nos atenemos a definiciones:
“Ética es la disciplina filosófica que estudia el bien y el mal y sus relaciones con la moral y el comportamiento humano”
“Conjunto de costumbres y normas que dirigen o valoran el comportamiento humano en una comunidad”

Las informaciones que recibimos de modo constante sobre el comportamiento de personas que, presuntamente, de manera reiterada han estado actuando como corrompidos o corruptores y han creado opinión en contra, vienen a definir lo que el resto podemos entender como “ético”, que sería “un comportamiento distinto al de ellos”.

El problema se suscita cuando personas que se han definido de tal o cual adscripción política demuestran, presuntamente, con su actitud que aun teniendo bien definidas las normas de comportamiento, a pesar de que existen leyes que no dejan lugar a interpretaciones, “pasan” olímpicamente de ellas y, como se suele decir, “hacen de su capa un sayo”.

El panorama es muy amplio en cuanto a personas que actúan de este modo. ¿Y el daño social que acarrean pueden llevar a otros a imitarles porque “si este lo ha hecho, por qué yo no?”.

En apenas un año 1378 personas han sido enjuiciadas por delitos de corrupción y cada día tenemos noticias de nuevos casos ya sea de corrupción como tal o de evasión de impuestos o capitales. Desde hace años todo el “Clan Pujol” está a la espera de actuaciones judiciales, apellidos como Fabra, Bárcenas, operaciones como Púnica, Gurtel, Campeón y otros,también. Apellidos como Barden, Neymar, Messi…aparecen como presuntos defraudadores

Hay, en fin, una amplia gama de personas que, siendo referentes para otros, ofrecen una imagen totalmente opuesta a lo que se podría considerar como “ético”

¿Significa eso, como decía uno de mis amigos, “que la sociedad no tiene solución”?

Si nos remontamos a filósofos antiguos podemos ver que los males de su sociedad vienen a ser los males de la nuestra. Personalmente no tenemos capacidad para influir en el cambio de la sociedad, pero eso no significa que no debamos intentarlo. Si somos incapaces de soñar con la utopía de una sociedad perfecta renunciamos a valores que sí lo son, aunque sean limitados sus poseedores. ¿Debemos renunciar al amor, la amistad, la comunicación, la solidaridad, la honradez…solo por el hecho de que estemos rodeados por quienes no los hacen suyos?

Podemos elegir entre ser fieles a nosotros mismos y desechar las conductas destructivas o dejarnos llevar por esa sociedad que solo admite la riqueza, sea cual sea; el poder, a costa de lo que sea; el desarrollo, aunque destruya la Naturaleza; la expansión, a costa de expulsar a otros…

Allá cada cual con su conciencia

lunes, 9 de noviembre de 2015

EDUCACIÓN Y VIOLENCIA

Las terribles cifras que contabilizan las muertes debidas a violencia machista, a razón de cuatro víctimas al mes, se suman a esas otras víctimas de la violencia en el seno de la familia que, sin llegar a derramamiento de sangre, provocan una situación de desamparo que impide la convivencia tranquila y sin sobresaltos que debería acompañar a cualquier ciudadano a lo largo de su vida.

Obviamente, siempre ha habido situaciones de violencia,  pero el hecho de que se presenten con esta abrumadora frecuencia; que ocurran situaciones tan insólitas como que unos padres tengan que pedir amparo ante la violencia de los hijos, niños aún,  ponen de manifiesto un fallo de considerables proporciones que abarca a toda la sociedad.

No son pocas las voces que reclaman un cambio sustancial en el modelo educativo, en el que el respeto debe ser uno de los principales ejes y las facetas de humanidades tengan, al menos ,la misma incidencia en el proceso educativo que los aspectos técnicos.  Acaso la sociedad necesita mejores especialistas más que mejores personas ?

Es hora de plantearse la cuestión : Qué es mejor, invertir en educación y conseguir ciudadanos libres y respetuosos o construir cárceles para encerrar en ellas a los que no hemos educado ?

La pasión que demuestran todos los grupos políticos por cambiar el Sistema Educativo no viene acompañada ni de la reflexión profunda que el caso merece ni del apoyo exigible a la sociedad entera, que se encuentra inmersa en una crisis de mucha mayor envergadura que la económica , ya que la mala educación de hoy revertirá en peores personas futuras.

Y si alguien tiene dudas de para qué sirven conceptos como ética,  honradez, respeto, esfuerzo, obligación...solo tiene que leer la prensa de cualquier día y preguntarse si los corruptos que allí aparecen los tienen en su palmarés.

Pero que nadie se llame a engaño.  Hay dos educaciones: la cultural y científica,  a adquirir en la escuela y la otra, la cívica,  que solo podrá ser alimentada en el seno de la familia. De que los alumnos sean unos tarugos podremos culpar al sistema educativo, si procede, pero de que sean groseros, incívicos, etc. solo es responsable la familia.

martes, 3 de noviembre de 2015

CURIOSA HISTORIA

En un libro leído recientemente constaba la siguiente inscripción bajo el título: " La curiosa historia de los elementos"

Durante el, para muchos, largo período de nuestra democracia actual, hemos tenido oportunidad de conocer a muchos "elementos". Algunos están ya en la cárcel y ,como es habitual, no sólo no han devuelto lo que robaron, sino que - además - nos está costando dinero mantenerlos en la comodidad de su encierro.

Seguramente la " historia"  de estos "elementos" puede que sea curiosa. Nada ejemplar por supuesto.

Resulta frustrante constatar, casi día a día, que los delitos que afectan gravemente a la sociedad siguen teniendo ventajas comparåndolos con los cometidos por los rateros de medio pelo o los de quienes, forzados por la necesidad ( hambre, paro, etc,) se han visto en manos de la justicia.

Estos " elementos" cuyas " virtudes" deberían ser amplia y socialmente rechazadas resultan, en virtud de la falta de aplicación de la justicia ( por legal que sea ) ejemplo a seguir por parte de quienes sintiéndose abandonados por la sociedad, entienden que también tienen derecho a incrementar su patrimonio a costa de los demás, con la certeza de que no van a sufrir graves penas.

Lamentablemente, muchas de las incursiones de estos "elementos" se han realizado amparándose en la cobertura de partidos políticos, que han utilizado como tapadera de actividades fraudulentas ,dado así lugar a un descrédito de la clase política, en general, que ha producido, a su vez, una visión generalizada de que los políticos son corruptos, con la consecuencia de que muchos ciudadanos son escépticos con respecto a las ventajas de votar a unos u otros en las elecciones.

Claro está que quienes se ven afectados en mayor medida son los partidos que han tenido oportunidad de gobernar, puesto que los otros son, presuntamente, intachables al no haber tenido " oportunidad" de corromperse.

Deberemos aceptar que el problema de la corrupción nada tiene que ver con los organismos ni con las estructuras sociales. El problema está en las personas que los forman o dirigen.

Se hace, pues, necesaria una regeneración personal y social, recuperando conceptos que han sido dejados atrás en virtud de esa "modernidad" que los ha rechazado como "antiguos".

Pero ética, honradez, obligación, esfuerzo, respeto... son absolutamente imprescindibles para esa regeneración.

martes, 21 de abril de 2015

QUÉ HEMOS HECHO ?

Ante los terribles hechos ocurridos en un centro educativo, donde se supone que las actividades formativas deben ser las protagonistas de la actividad diaria, más que lamentarnos ( que también )por  lo que ha pasado, debemos  preguntarnos
qué es lo que hemos hecho o, más bien, lo que no hemos hecho.

Los valores morales y éticos,  al margen de cualquier ideología o filosofía, se han ido enterrando bajo el peso de una libertad mal entendida, puesto que no es tal libertad si coarta la de los demás. Se han relegado la disciplina, el esfuerzo, la excelencia,  en favor de la chapuza y el pelotazo.

Los padres no han sabido decir "NO" a sus hijos ni imponer disciplina, para que no se sintieran traumatizados. La figura del padre tiene menos valor que la del amiguete de turno.

Los ciudadanos nos hemos  abandonado en manos de los políticos profesionales, que han hecho y deshecho a su antojo, en toda época, leyes , decretos, normas, para todo y en tal cantidad, que resulta absolutamente imposible conocer su contenido, con tantos vericuetos que los abogados hábiles siempre pueden encontrar el resquicio apropiado para librar a sus poderosos clientes.

Los políticos han creado estructuras monolíticas en las que no se deja lugar al voto en conciencia y todos se someten al supremo poder de su particular ideología.

Los que gobiernan, ajenos a las necesidades y problemas reales de la sociedad, actúan al margen de ésta, desde su particular visión,  sin consultar a quienes, finalmente, sin los que van a tener que resolverlos, por ser los que están "al pie del cañón".

Quienes están en la oposición ponen más interés en derribar al gobierno de turno y sus propuestas,  que en presentar a la sociedad las suyas propias, con soluciones realistas  para los problemas reales de la sociedad.

Todos somos culpables de la situacion. Por hablar y actuar donde no corresponde.O por callar. O por no tomarnos la molestia de hacer algo. O por hacer oidos sordos a los problemas de los demás. O por alinearnos con quienes son insolidarios. O por...

martes, 29 de abril de 2014

JUEGOS DE GUERRA



      Mientras nuestros políticos se rinden ante los cantos de sirena y los sustanciosos cheques de las multinacionales de la energía, nuestra dependencia en este campo de países no muy fiables, como Rusia o Argelia, nos coloca en una delicada situación en el caso de que, por h o por b, alguno de ellos decida "cerrar el grifo" o poner unos precios al gas que lo conviertan en un lastre para la economía.  Otro tanto sucede con el petróleo, pese a que las posibilidades de obtener energía alternativa en nuestro país son superiores, con creces, al del resto de los demás componentes de la Unión Europea quienes no tienen problema en aprovecharla incluso con la aportación de empresas españolas que han alcanzado un nivel técnico y experiencia  considerables en ese sector. 

La actual crisis de Ucrania ha hecho aflorar la posibilidad de que el Sr. Putin ponga en marcha la amenaza del corte de suministro de gas, lo cual tiene atados de pies y manos a la Unión Europea, impidiéndole hacer efectivos medios de disuasión que convenzan al gobierno ruso de la necesidad de no generar tensiones que lleven a perturbar la paz en el continente, cosa que no parece importar mucho a este, ansioso por recuperar el poderío que tuvo la extinta Unión Soviética,  mermado por las sucesivas deserciones de las regiones que quisieron ser independientes.

Como en casos anteriores ha ocurrido en otros países de su entorno, en Ucrania han sido los políticos los encargados de hacer aflorar rivalidades y odios entre gentes que convivían sin grandes problemas hasta que se les inyectó el veneno de sus diferencias y superioridades.  Como un reguero de pólvora,  uno u otro bando se han sentido inflamados por el afán de poder, ignorantes de que en un enfrentamiento siempre hay daños y que en una guerra todos son  víctimas, especialmente los más débiles y ajenos al conflicto.

         Mientras, el Sr. Obama, "nuestro amigo americano", aprovechando que su país está bien lejos, pretende involucrarnos en sus políticas de sanciones y nos echa en cara el que seamos poco enérgicos a la hora de enfrentarnos a Rusia. Esa lejanía y su independencia con relación a las fuentes energéticas  le permiten alzar la voz  con la seguridad de que, en todo caso, si llegara lo inevitable, la Organización del Tratado del Atlántico Norte es un buen escudo que parará el primer golpe y dificultará el que EEUU sufra daños.

Así las cosas, nuestros políticos, lejos de sopesar los pros y contras de las energías alternativas, fijan todo su interés en convencernos de lo caras que resultan estas instalaciones, obviando que a largo plazo son mucho más rentables por ser menos contaminantes que el petróleo,  el carbón y no digamos la energía nuclear con unos ciclos de vida de los desechos que pueden durar cientos de años,  generando un peligro potencial enorme por la posibilidad de contaminación,  al ser de difícil almacenaje.

Pero ellos, los políticos,  seguros de encontrar un asiento en los consejos de administración de petroleras y eléctricas, faltos de todo sentido ético ,solo absortos en  sus intereses personales no contemplan un futuro mayor que el de sus propias vidas, poniendo en peligro, sin dudarlo, también las vidas de sus descendientes y, por tanto, ¿puede extrañarnos,  acaso, que les importen un rábano las nuestras?