Mostrando entradas con la etiqueta barrio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta barrio. Mostrar todas las entradas

lunes, 22 de julio de 2019

CRÓNICA DE LA DESIDIA: EL CASTILLO DE SANTA BÁRBARA (XIII)



Situados, de nuevo, en el Monte Benacantil, y en el lado derecho en sentido de bajada de su Plaza de la Ereta encontraremos, si no nos desanimamos en el intento, una escalera que nos conducirá a la Muralla del Siglo XII.

Uno se pregunta si la razón de que este trozo de historia de la ciudad sea tan difícil de encontrar tiene que ver con su tamaño o es, simplemente, una consecuencia más de la falta de mantenimiento del Monte Benacantil.


Cuando se consigue localizar el emplazamiento de esta muralla encontramos, casi en el suelo, una placa metálica con la leyenda: “Muralla S. XII Restauración 2003”, lo cual lleva a mayor confusión, dado que solo se aprecia un pequeño lienzo de esta y arbustos cubriendo todo. Uno no acaba de imaginarse lo de “restauración”


Superado este trauma y siguiendo la escalera entre vegetación muerta, tierra, piedras, trozos de tubería de riego y demás, se accede al Barrio por un pasillo en el que han desaparecido partes de madera del pasamanos de la barandilla y lo más resaltable es la suciedad, que se extiende a tejados de viviendas próximas.


Así que, de nuevo, encontramos que el mejor y mayor hito de Alicante, la mayor zona con vegetación, lo que podría ser una atracción turística de primer grado es, gracias al abandono de nuestros dirigentes municipales, a la falta de control de limpieza y vegetación y a unos cuantos incívicos, un gran vertedero.

Las fotografías han sido tomadas el día 18 de julio actual.

Esta misma información se hace llegar al alcalde de Alicante, por si no tiene conocimiento de ella.



Cable de protección roto




jueves, 27 de febrero de 2014

SIN PASARSE




Algunos dirán lo contrario, pero yo cada día estoy más contento de vivir en el Barrio del Pla y cualquiera lo entenderá si, como yo, ha tenido conocimiento de que en la Zona Centro de la Ciudad tienen que barrer en turnos de mañana, tarde y noche, ¡nada menos!.¿Cómo podría yo vivir en un sitio en el que hay que limpiar tanto? Sin duda debe vivir gente de bajo nivel social, porque si no, no me explico tanto barrer. A lo peor hasta tiran la basura por la ventana. En cambio yo, aquí, en el Pla, veo que no hay problema. Resulta que se barre  cada dos o tres días, o menos aún, si el operario que tiene asignada la zona está de baja, o ha solicitado permiso, ya que su baja no se cubre. Sin duda eso quiere decir que ensuciamos menos y, en ese caso, ¿para qué realizar el dispendio de enviar barrenderos tres veces al día?
Y no hablemos del baldeo. ¡Cada dos días nada menos se baldea el Centro! Por favor, un poco de seriedad, confórmense como los vecinos del Pla, que con un baldeo cada dos meses y medio nos apañamos. Máxime cuando hemos tenido conocimiento de que se baldea con agua potable. Debe ser, sin duda, para que crezcan los arbustos que hay en las esquinas de las aceras, allí donde las hojas muertas y la humedad propician el crecimiento, quizá, de alguna especie autóctona que en otras circunstancias estaría, a no dudarlo, extinta.
En cuanto al reciclado, lejos de las irresponsables actuaciones por las que ,en la Zona Centro,  se retiran los enseres depositados junto a los contenedores todos los días, aquí, en el Barrio del Pla los llegamos a tener hasta una semana. ¿Por qué?. Sencillamente porque aquí practicamos las teorías de desarrollo sostenible y entendemos que cuanto más tiempo estén los objetos en la calle más facilidades hay para su reciclado. Si son objetos con componentes degradables por oxidación o disgregación, ¿qué mejor que dejar que el tiempo , con agua, sol, frio, actúe sobre ellos?. Si son objetos metálicos o cartón, ¿cómo no vamos a favorecer que las personas a las que ha afectado la crisis obtengan algún ingreso con su recogida y venta?. Somos, ante todo, solidarios.
Debo reconocer, sin embargo que, lejos de pretender que en la Zona Centro limpien menos que en el Barrio del Pla, me encantaría todo lo contrario; es decir, que aquí también barrieran todos los días en tres turnos, que baldearan la calle cada dos días y que retiraran los enseres, también, cada día.
Así, por ejemplo, cuando fuera a visitar el MARQ, en lugar de encontrarme con que los contenedores que hay en su fachada están rodeados de enseres durante varios días y los imbornales atascados de papeles y hojas, me parecerá que la calle forma también parte del Museo, porque está tan cuidada como su interior aunque, si bien lo pienso, allí todo lo que hay son cosas rotas que alguien encontró algún día y, ¿Quién dice que no me pueda ocurrir lo  mismo y descubra, entre la basura y enseres algo digno de figurar en su mejor vitrina? A lo mejor hasta le pondrían mi nombre, como corresponde a los descubridores.

jueves, 23 de enero de 2014

DESPIDIENDO A UN AMIGO



            Ha fallecido Basilio García Morón, quien durante varios años fue Presidente de la Asociación de Vecinos del Barrio del Pla, en Alicante. Era un hombre implicado en movimientos sociales y comprometido, abierto al diálogo. Era socialista por convicción y no aceptaba que fuera imposible cambiar la situación social. Luchó intentando mejorar la vida de sus convecinos en el Pla.
            No estando conforme con las actuaciones de determinados políticos ni con la manera de gestionar los intereses de la ciudad, lo hizo patente con los medios a su alcance, en lugar de quedarse con los brazos cruzados; entendía que cada uno debe ser protagonista  del cambio y parte de la solución, si no quiere ser parte del problema.
            Durante algún tiempo compartí con él inquietudes, tediosas reuniones con políticos que muchas veces, como ahora, no conducían a nada, pero sin renunciar a la posibilidad de diálogo como medio para resolver los conflictos.
            El hecho de que ambos tuviéramos criterios divergentes en algunos temas no supuso jamás una ruptura, sino un paso adelante en busca de puntos comunes de encuentro.
            Si tuviera que definirle, simplemente diría: era una buena persona, que tenía unas ideas que creía dignas de luchar por ellas y en ello se empeñó durante toda su vida, que creo ha sido larga, fructífera y nada aburrida, aunque con muchas situaciones difíciles en las que tuvo siempre el apoyo de su familia y quienes compartieron con él las vicisitudes de cada momento..
            Quienes hemos tenido la oportunidad de conocerle no hemos quedado indiferentes. Nada puedo decir a su familia que les consuele en tan doloroso trance salvo que, en lugar de centrarse en el dolor por la pérdida, consideren lo mucho recibido a través de los años de convivencia.
           
            Descanse en paz