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miércoles, 1 de febrero de 2017

LA JUVENTUD Y LOS ANIMALES





     Cuando, al poco de esta nueva legislatura, se cambiaron los nombres de las diversas concejalías en el Ayuntamiento de Alicante ( lo que siempre supone un gasto y de  cuya utilidad uno no siempre llega a entender) me llamó mucho la atención la Concejalía de Juventud y Protección Animal.

     Obvio es decirlo, los jóvenes, como cualquier ser humano entran dentro de la categoría de “animales” y, como los adultos, unos son más “racionales” que otros sin que, por ello, sean apartados (aunque se lo merezcan) de su condición de “humano”.

     En función de esta clasificación biológica, uno podía llegar a entender la coherencia de que en la misma concejalía Juventud y Animal tuvieran acogida. Sin embargo, no parece que “los tiros” vayan por ahí. Una cosa son los jóvenes y otra los animales, aunque no se haga, al parecer distinción entre los que son de dos patas y el resto.

     Teniendo en cuenta estas consideraciones, después de leer los extensos reportajes que el Diario Información realizó recientemente con titulares como “Los jóvenes alicantinos los más discriminados”, “El tripartito manda los presupuestos…” , “La pérdida de habitantes agrava el envejecimiento”, en los cuales analizaba las distintas capas de ciudadanos que componemos el censo, por edades, así como las cantidades dedicadas a cada una de las concejalías, me hice cargo de la difícil situación que debemos afrontar, sin dilación, para conseguir que el crecimiento demográfico sea superior al actual, de manera que, junto a la creación de empleo, hagan viable el deseado “estado de bienestar”.

     Desde mi punto de vista, los medios empleados deben ser coherentes con las situaciones que se pretende resolver y, además, los objetivos deben establecerse en función de la prioridad que, dentro de ellas, se estime más necesaria.

     Bueno, pues siguiendo el hilo de las informaciones expuestas en los reportajes aludidos, el propio Consejo de la Juventud facilitaba una estadística que evidenciaba, comparando los datos de varias poblaciones de nuestra comunidad, que Alicante había destinado en el año 2016 la cantidad de 1,77 € /persona, en tanto que, por ejemplo, Elche destinó 6,45 € o Castellón 11,09 €. Ello dejaba claro, según dicho Consejo de la Juventud, que(sic)” Alicante se olvida de la juventud en su presupuesto”.


 

     Esto, que es importante, se agrava más si nos fijamos en los Presupuestos para 2017 en los que, según fuentes del Ayuntamiento de Alicante, la Concejalía de Juventud y Protección Animal va a destinar 297.500€ a Protección Animal, en tanto que 285.281 € a Juventud, lo que -a mi modesto entender-supone una auténtica aberración pues, por mucho que uno ame a los animales, debe resolver con prioridad los problemas de las personas, estableciendo las políticas que corresponda.


     Lamentablemente, si uno recoge las informaciones que han ido surgiendo, advierte que las preferencias de la citada Concejalía parecen ser más afines a los seres irracionales que a los humanos.

     Elucubrar sobre si es una tendencia debida a algún trauma, desengaño amoroso o tiria al Alcalde no es cosa que me incumba, pero bien haría la Sra. Concejala en estudiar sus prioridades, porque los animales domésticos son fácilmente sustituibles, no así las personas.

 (Los cuadros estadísticos obtenidos del Diario Información de Alicante)

miércoles, 21 de diciembre de 2016

LA CONCEJALA, LA FILOSOFÍA Y LOS CARACOLES





La lectura de informaciones acerca de las andaduras de nuestra Concejala de Juventud y Protección Animal, Marisol Moreno, me ha llevado a repasar cuestiones filosóficas casi olvidadas, que creo vienen al pelo a la situación actual, habida cuenta de que quienes componen el tripartito que gobierna Alicante se llevan como el perro y el gato
Entre otras cosas, debo reconocer que estaba un poco errado (que no es lo mismo que herrado) a la hora de cuestionar la dualidad del nombre de la Concejalía: Juventud y Animal.
He tenido que releer a Aristóteles para salir del error, puesto que el célebre filósofo, allá por el año 350 a.C ya significaba al hombre (entiéndase ser humano, hombre y mujer) como “animal político “ (extiéndase lo de animal a macho y hembra, mejor que “animal y animala”). Si aceptamos (¿y por qué no?) que el hombre es un animal (racional y bípedo, aunque, al menos uno de estos adjetivos, es cuestionable en multitud de casos) y que en una etapa de la vida es joven, queda claro que el nombre de la Concejalía es adecuado.
Aunque bien cierto es que discrepo de alguna de sus afirmaciones(de Aristóteles), como cuando expone que: “la naturaleza no hace nada en vano y el hombre es el único animal que tiene la palabra”, porque a este párrafo le añadiría, “y sin tener cuatro patas, da muchas coces”
Abundando en el tema, puesto que también dijo que “para vivir en soledad hay que ser animal o dios”, queda claro que hay muchas personas (sobre todo políticos) que se creen dioses y, a lo peor, son, simple y llanamente, animales (y así se comportan). Aunque luego, Nietzsche vendría a decir que hay que ser animal y dios, o sea, filósofo . Bueno ,es una opinión a considerar,aunque habría mucho que hablar del bacalao.
Pero, siguiendo con el tema de los animales. La filosofía budista, según se dice, entiende que “los animales son conscientes sólo del presente, viven sin ninguna preocupación por el futuro”, lo cual, por mi experiencia vital se aproxima mucho al modo de actuar del político, amigo de la solución al momento. Véase, sino, lo que ocurre, sin ir más lejos, con la generación de energía eléctrica mediante tecnología nuclear, en controversia con los medios no contaminantes.
El budismo anima a amar a todos los seres vivos y no solo al ser humano; afirma que no es correcto que arrebatemos la vida de cualquier ser vivo, no hay que abusar de nuestra inteligencia para destruir a los animales.Yo diría, más bien, que no es, precisamente, la inteligencia lo que brilla, porque no tenemos inconveniente en acabar con la pesca, esquilmar los terrenos con agricultura intensiva y cebar a los pollos para que alcancen en cuatro días el desarrollo que, normalmente llevaría un mes.
Evidentemente, tenemos a diario ejemplos de que nuestro amor por los animales es un tanto diferente al que predicaba  Buda ( me atrevo a decir que no le hacemos ni caso) y, quizá por eso, nuestra querida Concejala de Juventud y Protección Animal, que tal vez sea afín a la filosofía budista, no tiene inconveniente en oponerse al Alcalde o a quien sea y actuar en una defensa a ultranza de los animales, con la consecuencia de que los Reyes Magos tendrán que arrinconar para siempre los camellos, Papá Noel utilizará moto, mientras los renos comen plácidamente en su redil y los demás mortales vamos a olvidarnos del arroz con caracoles, porque no hay derecho a que los vendan en los mercados apretujados en bolsas de malla en las que los únicos que pueden sacar la cabeza son los situados en su periferia, mientras los del centro apenas pueden moverse. Aunque ahora que me fijo, esto es lo que ocurre, también,  con algunos partidos políticos.
En fin, para terminar, lo que no sé es qué pasará con el arroz con pollo, el chuletón de Ávila y los cochinillos de Segovia, aunque, como estos últimos están un poco más lejos, puede que no les llegue el afán proteccionista de Doña Marisol.



domingo, 19 de julio de 2015

JUNTOS, PERO NO...

Si he de ser sincero, me causó un gran impacto que ,por parte de quienes gobiernan la ciudad, se decidiera crear una Concejalía de Protección Animal y Juventud.

Uno puede entender del gran amor que, determinadas personas, sienten por los animales. Máxime si analiza lo que algunos de esos otros a los que , también, llamamos personas son capaces de llevar a cabo, pero todo tiene un límite y entiendo que el sentido común debe imperar,  antes que cualquier otra consideración.

La Juventud es una etapa de la vida con una problemática singular, sin duda. Tan singular, que desaparece con el paso de los años.  Por ello , mientras dure , y más dada la actual situación de nuestra sociedad, es claro que hay que prestarle una gran atención.  Seguramente porque me parece tan importante la Juventud y necesaria de protección,  me habría parecido lo más lógico dedicar a ella sola ( o tal vez con Educación) una Concejalía. 

Que Protección Animal comparta sitio con Juventud, me parece un absoluto desacierto.  En todo caso me parecería más adecuado el tratamiento de la protección animal desde otra concejalia que podría ser  Medio Ambiente.

Por otra parte, a la vista de la polémica suscitada por las declaraciones no muy lejanas efectuadas por la Concejala titular, no parece que sea  la persona adecuada para el cargo, cuando lo menos que se puede esperar de un dirigente es respeto hacia los demás y mesura en los comentarios. Sigue en toda su vigencia aquéllo de :" uno es dueño de sus silencios y esclavo de sus palabras".

Lo de las disculpas está bien cuando se producen actuaciones por despiste o por la prisa del momento y, por supuesto, carece de sentido que uno pida disculpen su pasado, cuando cada dos por tres se está restregando a los demás el que tuvieron.

Cuándo nos dedicaremos de una vez a trabajar para salir adelante, dejando atrás si fuimos verdes, rojos, azules o amarillos ?.

Si el pasado nos ata, jamás tendremos futuro.