sábado, 23 de agosto de 2014

AMISTAD

Caminaba junto a la playa. Desde lejos observaba a dos niños que estaban jugando a pidola. Me acerqué y conversé brevemente con ellos.
"Niños", dije "¿Cómo jugais frente al sol?. Podría cegaros"
Ellos respondieron, casi al unísono: "Notamos su calor, pero como no lo miramos, no nos hace daño"
Me alejé y pensé en la amistad verdadera: nos proporciona su calor; siempre es perceptible, pese a la distancia; podemos hacer, o no,uso de ella y haciéndolo con prudencia jamás nos hará daño.
En estas refleciones estaba cuando volví el rostro hacia ellos y  me percaté de que, ambos, no eran otra cosa que esculturas de bronce y la conversación que mantuve , el fruto de mis propios pensamientos.




No hay comentarios:

Publicar un comentario