domingo, 31 de enero de 2016

DE TRIBUS Y OTROS...

La Historia reciente nos ha ofrecido relatos e imágenes de países no excesivamente lejanos, sobre todo para el telediario, en los que tribus,creencias, etnias y, sobre todo, políticos (?) no tenían el menor empacho en pisotear, esclavizar, matar,  sojuzgar a quienes "no eran de los suyos".

Los avances tecnológicos han propiciado que otras formas , menos sanguinolentas, hayan hecho su aparición en el panorama social, con los mismos objetivos, pero con otros disfraces que permitan enmascarar la razón final de la existencia del poder. 

La macroeconomía de algunos es tan "macro" que la de todos los demás,  junta, ni siquiera puede considerarse "micro" y, desde luego, menos "economía" es cualquier cosa.

Conscientes de ello y de las múltiples ventajas que para "su" economía supone que el resto no la tengamos, los poderes económicos han encontrado en determinados políticos el caldo de cultivo de sus "virus" y los alimentan cuidadosamente, seguros de que así podrán conseguir una insuperable "simbiosis" en la que ambas partes obtienen su beneficio, aunque los primeros han procurado reservarse una especie de "derecho de pernada" y, además de llevar a la cama a quien interesa, culpan al marido de violacion.

Las consecuencias,  las terribles consecuencias, las estamos viviendo hace años,  aceleradas y/o amplificadas cuando las circunstancias han hecho aconsejable conectar desde arriba los ventiladores no con el ánimo de airear la habitación,  sino con el "ánimo constructivo" de asegurar que la mierda alcanzara a todos los rincones, con la seguridad que da el permanecer a otra altura y distancia .

Así,  unos por activa y otros por pasiva,  estamos sometidos a esos vaivenes de los que sabemos como salir, pero los unos por ignorancia, los otros por cobardía,  aquéllos porque se saben seguros con su tribu-partido, somos incapaces de tomar la decisión.

Importa mucho, acaso, quien lidere la acción ?

En el punto en que estamos ,lo que es verdaderamente importante es que abandonemos el cómodo sillón y nos dediquemos a dejar de lado las divergencias y los egoísmos y se emprenda un esfuerzo conjunto, solidario, enérgico,  para salir de la miseria. Luego ya habrá tiempo para que todos tengamos nuestro sillón en el baile y que sólo se queden de pie quienes no hayan hecho esfuerzo alguno por los demás.

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