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martes, 6 de octubre de 2015

QUÉ PASA CON LOS JARDINES ?

Desde mi experiencia, una de las cosas que ha caracterizado a las anteriores corporaciones municipales de Alicante ha sido el escaso interés hacia los jardines, cuestión que nada tiene que ver con el hecho de que vivamos en una región con graves deficiencias hidrológicas.

Así, se han ido repitiendo defectos de diseño, tanto en el aspecto constructivo como en el de especies vegetales.

No hubiera sido, con todo, ésto lo más grave, si los controles y las inspecciones se hubieran continuado tanto en las etapas constructivas como en su puesta en uso, bien corrigiendo los defectos bien velando porque su integridad no se viera alterada por las actuaciones irresponsables de ciudadanos.

No sucede así, tampoco en la actual legislatura, como se puede apreciar en la reciente reforma realizada en parte de la Playa de San Juan.

Las fotografías ilustran lo suficiente como para precisar comentarios.

martes, 25 de noviembre de 2014

EXCELENCIA

     En la revista semanal que acompaña a un diario, que  compro habitualmente, se hace una pequeña engrevista a Benjamin Hubert, diseñador inglés.
     No tengo la menor idea de cómo son sus diseños ni qué aplicaciones tienen. Ni siquiera he leído una critica, buena o mala. La verdad es que nada de eso me importa.  Sí hay algo que me dice mucho algo acerca de esta persona y es su respuesta a una de las preguntas.
     Proclama, lisa y llanamente (sic):"No tengo grandes principios, solo trato de hacer las cosas bien"
     De por sí,  esta proclamación sobre la carencia de grandes principios y de que " SOLO " trata de hacer las cosas bien, es ya una completa declaración de principios que, si fueran asumidos por muchas personas de nuestra sociedad no nos habrían llevado a la situación actual, donde parece haberse aceptado universalmente  la carencia de principios como algo inherente a la vida cotidiana.
     En virtud de esta ausencia de principios, los delincuentes juzgados y condenados se permiten la osadía de pedir indulto y lo lamentable es que, en algunos casos y fuera de toda lógica racional, se les ha concedido. Lo que en tiempos pretéritos fuera un privilegio real, se ha convertido hoy en una forma de evitar el castigo al amigo/cómplice/compinche o vaya Vd.  a saber qué,  aunque en estos días,  quizá por el desembarco de nuevas fuerzas políticas o por la cada vez más cercana época de elecciones, se está denegando.
     Uno confía en que el abuso de esa práctica, que no se aplicaba a  quienes la necesidad o el abuso de drogas habia llevado a cometer delitos irrelevantes  comparados con los  llevados a cabo por los corruptos y defraudadores actuales, pase al olvido y se ciña a los casos en que la justicia debe estar por encima de la ley escrita.
     Quizá,  así,  muchos volvamos a tener confianza en las instituciones y en aquéllos que las gobiernan.