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martes, 22 de enero de 2019

LOS JARDINES DESCUIDADOS DEL BARRIO DEL PLA DE ALICANTE(III a)

     En esta ocasión el jardín está situado al final de la Calle Gonzalo Mengual, accediendo a la Calle Hermanos López de Osaba.

     Su situación junto al Centro de Formación de Personas Adultas Giner de los Ríos no ha sido óbice para que la falta de civismo de algunas personas  los utilice como vertedro ocasional, en tanto que la dejadez municipal lo ha ido dejando con abundantes "calvas", al no reponer las especies vegetales. Asimismo, la falta de mantenimiento de los elementos estructurales ha causado, en estos, daños importantes.

    Dado el volúmen de información, se ha estructurado este informe en tres partes: Estado de la instalación; limpieza; mantenimiento de vegetación.

PARTE I ) ESTADO DE LA INSTALACIÓN

     Desconozco si, en alguna ocasión, se ha procedido a pintar las barandillas metálicas que rodean los parterres. El aspecto parece sugerir que nunca se han pintado.



     Las barras verticales que sujetan las barandillas están seriamente dañadas en algunos puntos y en una zona han desaparecido







Tramo sin pilares de sujección de barandilla



    El concejal de Jardines tiene constancia de estas deficiencias


    

sábado, 24 de mayo de 2014

EL DURO CAMINO HACIA LA FORMACIÓN

    Cientos de alumnos que acudimos al Centro de Formación Permanente de Adultos Giner de los Rios, situado en la Calle Dr. Clavero, de Alicante, nos vemos obligados, a diario, a transitar sorteando los innumerables obstáculos a nuestro paso que representan otras tantas meadas de perro con las que bastantes ciudadanos incívicos decoran las aceras.
    Un tramo está especialmente afectado por esta plaga : la calle Gonzalo Mengual en los dos recorridos más próximos a dicho centro docente.
    Por si no bastara con ello, junto al mismo Centro , un solar sin vallar es utilizado por dichos ciudadanos continuamente como almacén de los excrementos, puesto que sueltan a los perros y allí quedan sus "regalos" hasta que los servicios de limpieza los retiran, cosa que, en ocasiones no se ha llevado a cabo hasta después de varias semanas.
    Esto significa que si el camino es un calvario, no digamos la llegada, especialmente si hay brisa de Levante, que se ocupa de distribuir por toda la zona los aromas .
    Obviamente los culpables son los dueños de tales perros, pero el resto de ciudadanos no debemos cargar con las consecuencias y, puesto que(en teoría,  al menos) el Ayuntamiento dispone de inspectores que deben controlar estas situaciones, ya conocidas, no estaría de más emplearse a fondo con detergente y chorro a presión,  de vez en cuando. 
    Al mismo tiempo, el Ayuntamiento que, según su propia normativa,  debe llevar un registro de mascotas, puede ponerse en contacto con todos los propietarios, advertirles de la situación de insalubridad que se produce(si es que, a estas alturas hay alguien que lo ignora) y actuar sancionando a quienes persistan en su actitud.
    Por si el Ayuntamiento no ha caido en la cuenta, a través del ADN se puede conocer al "titular" de las evacuaciones, localizar al propietario y apremiarle a que abone sanción y gastos producidos tanto en su búsqueda como en limpieza, etc.