martes, 6 de diciembre de 2016

CONSECUENCIAS





     Ya se sabe que cualquier acción tiene sus consecuencias. Buenas o malas, todo depende del interés de quien las haga, de los medios de que disponga, de la oportunidad…

     No escapan de esta dinámica los partidos políticos que, siendo oposición, aspiran a gobernar y, cuando esto se produce, sufren las consecuencias fatales de un mal gobierno anterior o disfrutan de sus aciertos y, en ocasiones, hasta se ponen medallas por ello. Como se suele decir, “esto es lo que hay” y, pasado un tiempo prudencial, ya no es válido el recurso de echar la culpa al que gobernó anteriormente.

     El hecho es que uno, como ciudadano, tiene la impresión de que sus gobernantes dejan muchas cosas en el aire y no son, precisamente, expertos en otorgar prioridades al empleo de los impuestos en las inversiones o gastos de, en este caso, la ciudad de Alicante.

     Por ello, se impone un cambio radical de mentalidad en los ciudadanos, que somos quienes soportamos, realmente, las consecuencias de las buenas o malas políticas. Hay que llevar a la práctica el dicho “el ojo del amo engorda al caballo” y, por supuesto, abandonar la necia idea de “eso es cosa del Ayuntamiento”. El Ayuntamiento no es un ente ajeno a los ciudadanos; elabora sus presupuestos y gasta el dinero que recibe de nuestros impuestos. Por tanto, tenemos derecho a saber en qué se invierte o gasta y, en consecuencia, la obligación de ser críticos, de manera constructiva, sobre cómo se hace.

     Hoy voy a ejemplificar las consecuencias que tiene para los ciudadanos el que , por parte de legislaturas anteriores, no haya habido supervisión adecuada de obras públicas. La lluvia, tan esperada, permite que se aprecien, claramente, cosas mal hechas.

Charco en acera C/Dato Iradier (recoge el agua de una bajante)

Macro-charco en C/Pintor Zuloaga
Charco en meseta escalera C/Dr. Sapena

Charco en la otra meseta de escalera C/Dr. Sapena


Charco en acera C/Padre Esplá

Zona mal acabada en imbornal C/Padre Esplá

Charco en acera C/Padre Esplá  



domingo, 4 de diciembre de 2016

LAS PYMES Y LAS DEUDAS DEL FÚTBOL




            En el Diario Información de Alicante un destacado titular, del mes de julio pasado, anunciaba que el Instituto Valenciano de Finanzas (IVF) había previsto subastar el Estadio Rico Pérez para recuperar la deuda de 18 millones de euros contraída por el Hércules Club de Fútbol con dicha institución. Asimismo, desde Bruselas se exigía a varios clubs de fútbol la devolución de varios millones en ayudas públicas ilegalmente concedidas a los mismos.

            En el mismo Diario, hoy 4 de diciembre, se informa de que una sentencia obliga a la Generalitat a pagar al Hércules 1,8 millones de euros en virtud del convenio de patrocinio de la, sin duda exitosa empresa de la Generalitat, Sociedad Proyectos Temáticos de la Comunidad Valenciana.

            Los que somos legos en la materia no entendemos muy bien eso de que la Generalitat pague al Club Hércules, cuando este mantiene con el IVF una deuda 10 veces superior y el IVF es un organismo de dicha Generalitat.

            Por otra parte, según otras noticias de prensa, dicho club adeuda a Seguridad Social y Hacienda Pública alrededor de 400.000 euros

            Por encima de todo esto no dejo de pensar en los cientos de PYMES  de esta Comunidad Valenciana y, concretamente, de Alicante, que han naufragado precisamente porque las instituciones que manejan nuestro dinero se dedicaron, entre otras cosas,  a prestar o avalar sin la más mínima precaución .en este caso al Hércules, cuya trayectoria no es, precisamente, para poner las campanas a repicar.

            Si estas actuaciones de los organismos oficiales se justifican con el esquema de “pan y circo”, sin otra motivación que las sustente, tenemos un gravísimo problema que hay que erradicar a toda costa, porque uno puede entender que se ayude a las empresas para que mejoren sus procesos productivos , generen puestos de trabajo, inviertan en I+D+i y creen sinergias que den lugar al desarrollo de la economía , pero difícilmente se entiende la colaboración con entidades deportivas, que pagan a sus fichajes cantidades innombrables y cuyos presupuestos  hacen de la deuda a la Hacienda Pública , Seguridad Social  y otras entidades las fuentes de ingresos con que llenarr sus deficitarias arcas.

viernes, 2 de diciembre de 2016

ATENCIÓN AL CIUDADANO : ¿UNA QUIMERA?

     A medida que pasa el tiempo uno va conociendo datos que ponen de manifiesto que el Ayuntamiento de Alicante hace aguas por varios sitios. Y no precisamente porque haya goteras en el tejado (aunque no me extrañaría que también).

     Un amigo me ha hecho llegar, para que lo publique en el blog, el escrito que sigue y que ha enviado a la Concejalía de Hacienda del Ayuntamiento de Alicante. Creo que no hace falta comentarlo



            Ayuntamiento de Alicante. Oficina de atención al ciudadano.
     Hace poco recibí una notificación del Ayuntamiento en la que, debido a una revisión del  valor catastral de mi casa, me reclamaban el pago del Impuesto de Bienes Inmuebles de los tres últimos años. De buena mañana me personé en las oficinas de la calle Jorge Juan y alegué que los recibos ya me fueron cargados en su momento, presentando copia del último adeudo efectuado. El funcionario me informó que ellos no tenían constancia de los pagos y que debía dirigirme a Suma Gestión Tributaria, el Organismo que efectuó la recaudación, para que me facilitaran los justificantes correspondientes. Mi razonamiento de que Suma actuó por cuenta del Ayuntamiento, siendo éste quien debía tener constancia de lo recaudado o, en todo caso, solicitarle la documentación oportuna, fue inútil: tuve que desplazarme a las oficinas del Suma, donde enseguida me facilitaron copia de todos los pagos.

     De vuelta al Ayuntamiento, la cola para atender era enorme; la máquina expendedora de ticket estaba estropeada y el sistema de recaudación no funcionaba; tras una larga espera conseguí presentar los justificantes y acabar mi trámite. En definitiva, estuve toda la mañana de aquí para allá, aportando datos que mi Ayuntamiento tenía la obligación de conocer ¿o acaso no había recibido puntualmente el importe de los tributos correspondientes, por parte del Organismo que recaudaba en su nombre? La impresión que ofrece este servicio municipal es manifiestamente mejorable y la mecanización impropia de la era de internet, de forma que lo de “Atención al ciudadano” resulta un tanto sarcástico.

     Francisco Ramírez Munuera

jueves, 1 de diciembre de 2016

CRONOLOGÍA DE LA DESIDIA

No es la primera vez que escribo algo sobre el tema y me temo que no será la última, mientras quien tiene la obligación de hacer las cosas no las haga, mientras quien tiene que controlar no controle, mientras quien tiene que pagar siga pagando..., es decir, el Ayuntamiento de Alicante

Como una imágen vale más que mil palabras, ahí van unas cuantas que relatan la vida y destino de un imbornal en las fechas al pie de las mismas

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