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lunes, 1 de abril de 2024

¿ACASO IMPORTA EL PATRIMONIO DE ALICANTE A SUS DIRIGENTES?

 Tras largo tiempo alejado de este blog he decidido continuar publicando puesto que, como ciudadano, tengo al menos el "derecho al pataleo" ya que el (des)gobierno municipal se esfuerza lo suyo en que el Patrimonio de la ciudad esté lo más abandonado y descompuesto posible ya que preocuparse de él es un esfuerzo demasiado grande para quienes desde el Consistorio no miran más allá de los fastos en las Hogueras de San Juan, Moros y Cristianos y otros eventos multitudinarios en los que queda muy bien la fotografía de grupo.

Hoy me ocupo de la pérgola situada en la Gran Vía esquina a Avda. Juan Sanchís Candela, abandonada DESDE HACE VARIOS AÑOS y mostrando de una manera fehaciente cómo se trata a nuestro Patrimonio. Como se suele decir, "una imagen vale más que mil palabras.



 

lunes, 22 de julio de 2019

CRÓNICA DE LA DESIDIA: EL CASTILLO DE SANTA BÁRBARA (XIII)



Situados, de nuevo, en el Monte Benacantil, y en el lado derecho en sentido de bajada de su Plaza de la Ereta encontraremos, si no nos desanimamos en el intento, una escalera que nos conducirá a la Muralla del Siglo XII.

Uno se pregunta si la razón de que este trozo de historia de la ciudad sea tan difícil de encontrar tiene que ver con su tamaño o es, simplemente, una consecuencia más de la falta de mantenimiento del Monte Benacantil.


Cuando se consigue localizar el emplazamiento de esta muralla encontramos, casi en el suelo, una placa metálica con la leyenda: “Muralla S. XII Restauración 2003”, lo cual lleva a mayor confusión, dado que solo se aprecia un pequeño lienzo de esta y arbustos cubriendo todo. Uno no acaba de imaginarse lo de “restauración”


Superado este trauma y siguiendo la escalera entre vegetación muerta, tierra, piedras, trozos de tubería de riego y demás, se accede al Barrio por un pasillo en el que han desaparecido partes de madera del pasamanos de la barandilla y lo más resaltable es la suciedad, que se extiende a tejados de viviendas próximas.


Así que, de nuevo, encontramos que el mejor y mayor hito de Alicante, la mayor zona con vegetación, lo que podría ser una atracción turística de primer grado es, gracias al abandono de nuestros dirigentes municipales, a la falta de control de limpieza y vegetación y a unos cuantos incívicos, un gran vertedero.

Las fotografías han sido tomadas el día 18 de julio actual.

Esta misma información se hace llegar al alcalde de Alicante, por si no tiene conocimiento de ella.



Cable de protección roto




viernes, 12 de julio de 2019

CRÓNICA DE LA DESIDIA: EL CASTILLO DE SANTA BÁRBARA(IX)


         Una zona interesante del Castillo de Santa Bárbara, en Alicante, la encontramos tomando el primer desvío de la carretera principal, que conduce hacia La Ereta.

         Apenas nos hemos introducido en ese desvío, hay una zona de aparcamiento desde la que podemos optar entre seguir hacia La Ereta o iniciar el descenso hacia la Avda. de Jaime II por la rampa situada a la derecha, no sin antes contemplar buena parte de la ciudad, en la que la Avda. de Alfonso el Sabio sigue la dirección de una de las murallas de la fortaleza del Benacantil.

         Por la rampa señalada se accede al Parque La Tuna, en el que buena parte de la vegetación original ha desaparecido, hay riego en parterres sin vegetación, fugas de agua por doquier, imbornales totalmente colapsados por tierra y suciedad…y más.

         En resumen, otra muestra más de lo que las distintas administraciones municipales han dejado en situación de abandono y falta de mantenimiento, convirtiendo un espacio ideal para el relax y la tranquilidad en una especie de solar sin atractivo.

         Las fotografías que siguen fueron tomadas entre la segunda quincena de mayo y la primera de junio.

         Como es habitual, por si se interesa en este tema, se envía la información al Sr. Alcalde de Alicante.






jueves, 13 de junio de 2019

CRÓNICA DE LA DESIDIA: EL CASTILLO DE SANTA BÁRBARA(II)



     El Castillo de Santa Bárbara, a poco que nos interesáramos, podría ser el verdadero “pulmón” de Alicante. Para ello haría falta, tan solo, un poco de cuidado. Caminos y sendas nos conducen a través de la foresta y, desde esos mismos caminos y sendas, podemos ver sin necesidad de buscar, el estado de árboles y arbustos, ya sea plantones nuevos como árboles de gran porte.

     Unos y otros existen, posiblemente porque la Naturaleza es fuerte y no se resigna a que la avasallemos o dejemos en abandono. Sin embargo, la muerte también alcanza a la vegetación. En unas ocasiones a través de los insectos, en otras por falta de agua y otros cuidados.

     ¿Se dejan bien visibles los ejemplares secos o en mal estado para que el visitante tome conciencia de que la Naturaleza hay que cuidarla?

     ¿Se dejan, por el contrario, porque en nuestro Ayuntamiento no existe sensibilidad hacia el medio ambiente?

      La larga trayectoria de abandono pone de manifiesto que no es solo la corporación última la responsable del estado de la vegetación del Castillo de Santa Bárbara, pero eso no la exime de su responsabilidad ante los ciudadanos, porque hay muchas cosas para remediar el daño y no se hacen.

     Las fotografías que ilustran este artículo han sido tomadas ente la segunda quincena de mayo y la primera de junio actuales.

     Al Ayuntamiento se envía esta misma información, por si se diera el improbable caso de que no la conocen.




jueves, 6 de junio de 2019

LOS IMBORNALES DEL PLA, EN ALICANTE


         Los colectores o “imbornales”,

confunden a nuestro Ayuntamiento.

Parece que aún no han descubierto

que existen y son reales

         Tal vez, por esta razón, su limpieza

es algo que, a menudo, se elude

y en las ocasiones en que se acude

se actúa sobre ellos con ligereza.

         Uno, que pasea las calles de la ciudad

mirando, por prevención, al suelo

siempre encuentra desconsuelo

ante tal abandono y suciedad.

         Es culpable, en parte, la sociedad

por dejar esa suciedad que deploro

y que cualquier paseo dificulta.

Más, a quienes gobiernan la ciudad

ni un ápice les perdono

que nada hagan por enmendar su culpa






miércoles, 26 de septiembre de 2018

¿ZONAS VERDES?

     Nos hemos habituado a recorrer la ciudad y apenas nos fijamos en los detalles. Espacios que deberían haberse destinado a albergar zonas verdes que sirvieran de esparcimiento o, al menos, para alegrar el entorno y, con ello, dar una visión más agradable de la ciudad, están en permanente abandono, de tal manera que sería difícil, incluso, encontrar a alguien que recuerde si, alguna vez, especie vegetal alguna fue plantada con esa intención.

     ¿Por qué sucede esto?. Habría que preguntarse cual es el objeto de la Concejalía de Jardines  de Alicante o, mejor, cual es la política que sigue para  determinar dónde poner una zona verde, que mantenimiento hay que darle, etc.

     En el caso presente, la calle Irlanda, en Playa de San Juan, es la salida de tráfico hacia Campello y, además, uno de los accesos a la propia playa, por lo que son numerosas las personas que, de un modo u otro circulan por ella. Esto no ha sido obstáculo para el completo abandono de los espacios que debieran albergar especies vegetales muy distintas a las que germinan espontáneamente y cuya utilidad, lejos de servir para embellecimiento y mejora del ambiente de la ciudad, serían excelente alimento para las cabras.


miércoles, 19 de septiembre de 2018

VAYA VALLAS


Seguramente son un tipo algo raro, porque resulta que me fijo en cosas de la ciudad en las que otros no tienen interés alguno y que, para mí, dan a conocer el interés que los gobiernos municipales le prestan.

Hoy me preocupan las vallas. No esas de los solares, que aparecen pintarrajeadas sin que sancionen a los incívicos, ni esas otras donde las empresas publicitarias cuentan mentiras o enmascaran la verdad para incitar a los incautos a caer en la trampa del consumismo.





Las que me preocupan hoy, son esas otras vallas que se colocan, generalmente, a ras del suelo y que delimitan una zona determinada, o no delimitan nada y permanecen pegadas a la pared o en mitad de la acera.


Me preocupan esas vallas que, durante meses, rodean cualquier obstáculo o infraestructura defectuosa y permanecen allí, olvidadas, sin que nadie se atreva, al parecer, a resolver el problema por el que fueron situadas, o bien permanecen allí, pese a que ya no haya problema que resolver.

Me preocupa el abandono que sufren porque, con toda probabilidad, una parte de ellas es mía, pagada a través de mis impuestos y, por tanto, contribuye, en su abandono y olvido, a que se adquieran otras vallas para sustituirlas, lo que conduce a que se realice un gasto improcedente, en detrimento de otro más necesario y urgente.

No hablo de una ciudad ignota, pequeña y con escasa población. Hablo de Alicante, ciudad en la que nuestros políticos locales, quizá emulado aquello de “a donde vayas, de los tuyos haya”, practican el lema “vayas a donde vayas, encontrarás una valla”.





jueves, 6 de septiembre de 2018

CONTRASTES


         La ciudad, como la vida misma, está llena de contrastes que, no pocas veces, resultan llamativos porque ofrecen una imagen muy distinta de la que se pretende comunicar.

         El turismo, uno de los pilares de la economía alicantina, no siempre entiende que se ofrezcan imágenes que evidencian, como poco, escaso interés de los regidores municipales.

         Y no se trata, solamente, de que se cuide lo que depende de la propia corporación, como bien público. Se trata, también, de que se exija a quien corresponda que mantenga sus bienes en estado de revista, si están en el exterior. Pero claro, si “en casa del herrero, cuchillo de palo”, como atreverse a sancionar a quien se mira en el espejo de la desidia municipal.

         El inicio de la Playa de San Juan, al que corresponden las imágenes, ofrece unos primeros planos de dejadez y abandono en franco contraste con las edificaciones que se están construyendo a su espalda, como si el desarrollo hubiera quedado varado en la arena de la playa, como una embarcación destinada al desguace.

         Por si fuera poco, el Ayuntamiento ha habilitado pasarelas junto a estas "indigestas" vistas, tal vez para que podamos ser testigos de la desidia