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martes, 25 de junio de 2019

CRÓNICA DE LA DESIDIA:EL CASTILLO DE SANTA BÁRBARA(VI)



Para quienes no estamos directamente implicados en una opción política determinada, que opinamos que lo que, realmente, tiene importancia es la forma en que se abordan los asuntos que nos afectan a todos resulta, cuando menos, incoherente el tratamiento que se está dando a algunos aspectos relacionados con la Memoria Histórica.

Se han reacondicionado refugios para que sean visitables, se han cambiado placas de las calles…Todo ello en virtud de la Memoria Histórica

Nuestro Castillo de Santa Bárbara, en Alicante,  tuvo el dudoso honor de albergar a prisioneros de guerra, que dejaron patente su estancia grabando sus nombres sobre las losas, supongo que para, de algún modo, mitigar la angustia por su destino e intentar que el tiempo fuera menos desesperante.

Pues eso, que está al alcance de la vista, para cuya puesta en valor no habría que desenterrar a nadie (cosa que debe ser muy difícil, a tenor de los años transcurridos y los gobiernos de distinto signo) eso, está a la intemperie, sin siquiera una valla o una lámina de metacrilato que lo proteja.

Se ve que esa parte de la Memoria no es interesante.

Por si acaso en nuestro gobierno municipal desconocen esta información, se la haré llegar a nuestro Alcalde .




martes, 11 de diciembre de 2018

NUEVOS PARTIDOS, NUEVAS POLÍTICAS


      En los últimos días, con motivo de la aparición de un nuevo partido en el arco parlamentario de la Comunidad Andaluza hemos asistido a espectáculo más absurdo de propaganda gratuita para el mismo que, a no dudarlo, habrá hecho las delicias de sus dirigentes.

      Los medios de comunicación, en su afán por no quedar atrás, se han esforzado al máximo diciendo lo malos que son ese partido y sus líderes, asumiendo también las labores de propaganda que estos ni remotamente esperaban.

      Para rematar la faena, grupos que opinan de sí mismos que son demócratas, se han lanzado a las calles y la han emprendido con escaparates, coches y contenedores, dando la imagen de ese “fascismo" que reprochan a los otros.

Bueno será que nos pongamos las pilas y empecemos a ser serios:

Quienes gobiernan exigiendo a la banca la devolución de las ayudas. Pero que nadie se asuste. No es necesario que lo hagan de golpe. Bastará con que repartan menos beneficios y paguen en unos cuantos años. Control por el gobierno de las ejecuciones hipotecarias de vivienda.
Quienes creen que la política es un “modus vivendi", yéndose a casa y dejando trabajar a los que quieren, de verdad, hacer política.
Quienes gobiernan y creen que los recursos de nuestros bolsillos son inagotables, confórmense con su sueldo, si viajan por razón del cargo háganlo en clase turista y si comen fuera de su casa no utilicen restaurantes de 5 tenedores y justifiquen gastos.
Quienes se abstienen de tomar medidas de gobierno que favorezcan el uso de energías renovables, súbanse de una vez al carro del medioambiente y apoyen claramente las inversiones en este sentido.
Quienes desde el gobierno creen que pueden arreglar situaciones personales a base de subsidios sin prestación social o laboral, deben caer en la cuenta de que “el trabajo dignifica" y, por tanto, sustituir dichos subsidios por trabajos remunerados. Excepto, claro está, para quienes su situación de incapacidad se lo impide.
Quienes creen que a los ciudadanos lo que más nos importa es la disputa “de colegio” entre los partidos, enterándose de una vez de que lo que nos importa es un buen gobierno: justo, eficaz, preocupado por el bienestar de todos, que no discrimine a nadie, que se preocupe por salario y pensiones dignos y justos, vivienda asequible y lucha contra la corrupción y economía sumergida. Solución definitiva para los restos de víctimas de la guerra civil, que no tienen una sepultura digna.
Quienes gobiernan la Sanidad eliminando las listas de espera y estableciendo una política de “sanidad preventiva” que mejore la salud de los ciudadanos, dotando al sistema sanitario de los recursos humanos y técnicos necesarios.
Quienes, como ciudadanos conformamos la sociedad, exigiéndonos a nosotros mismos y a los políticos tomar con seriedad las responsabilidades de cada uno por hacer una sociedad más justa, donde el respeto y la solidaridad sean las bases de la convivencia pacífica.
Y esto es el aperitivo, son muchas las cuestiones que hay que resolver y para las que es imprescindible que los políticos, tanto en gobierno como en oposición trabajen juntos, a no ser que prefieran que los radicales, sean del signo que sean, gobiernen en España.




miércoles, 26 de septiembre de 2018

¿ZONAS VERDES?

     Nos hemos habituado a recorrer la ciudad y apenas nos fijamos en los detalles. Espacios que deberían haberse destinado a albergar zonas verdes que sirvieran de esparcimiento o, al menos, para alegrar el entorno y, con ello, dar una visión más agradable de la ciudad, están en permanente abandono, de tal manera que sería difícil, incluso, encontrar a alguien que recuerde si, alguna vez, especie vegetal alguna fue plantada con esa intención.

     ¿Por qué sucede esto?. Habría que preguntarse cual es el objeto de la Concejalía de Jardines  de Alicante o, mejor, cual es la política que sigue para  determinar dónde poner una zona verde, que mantenimiento hay que darle, etc.

     En el caso presente, la calle Irlanda, en Playa de San Juan, es la salida de tráfico hacia Campello y, además, uno de los accesos a la propia playa, por lo que son numerosas las personas que, de un modo u otro circulan por ella. Esto no ha sido obstáculo para el completo abandono de los espacios que debieran albergar especies vegetales muy distintas a las que germinan espontáneamente y cuya utilidad, lejos de servir para embellecimiento y mejora del ambiente de la ciudad, serían excelente alimento para las cabras.


viernes, 30 de marzo de 2018

CUESTIÓN DE PÁJAROS


Los ciudadanos sin tendencia política e incluso quienes militaban en otros partidos, hemos asistido, durante años, al declive de la ciudad de Alicante en virtud de la inexistencia de gobierno, cuando no de un mal gobierno.

La llegada al Ayuntamiento de gentes de izquierda, cuyo largo período en la oposición hacía presagiar que algo de lo antiguo y malo habrían aprendido para incorporar lo bueno y nuevo ha demostrado, en el tiempo que vienen gobernando, que sus muchas protestas y promesas como opositores no han sido, salvo mínimas excepciones, otra cosa que “más de lo mismo” en su etapa de gobierno.

Quizá el “saborear” la estancia en despachos les ha hecho olvidar que los problemas suceden en la calle y no entre las cuatro paredes del Ayuntamiento. Quizá no se han enterado de que los ciudadanos, independientemente de nuestra filiación política o ausencia de ella, lo que queremos, sencilla y realmente, es GOBIERNO. Y eso significa que, a partir del momento en que accedieron a él, debieron arrinconar “sus” fantasías, “sus” personalidades, “sus” programas, "sus"... para atender “nuestras” necesidades.

Así que, tristemente, quizá tengamos que entonar, ante las ya cercanas elecciones, aquello de “volverán las oscuras golondrinas…” con la esperanza de que lo que venga sean estos simpáticos pajarillos y no aves carroñeras. 

Aún con el escaso margen de maniobra que da el tiempo que queda para las próximas elecciones, cualquier emprendedor sudaría la camiseta, esforzándose para cambiar el rumbo de la situación. Para eso solo haría falta voluntad. Bueno, también saber lo que se trae entre manos.

Me temo que ambas cosas no son fáciles…

sábado, 25 de noviembre de 2017

MUJER

En estos días tienen o han tenido lugar actos y manifestaciones contra la violencia machista. Por razones que no vienen al caso no he podido participar personalmente y me ha parecido oportuno repetir el siguiente artículo que publiqué en el Boletín Cultural Informativo Jubicam en Abril de 2010.



            MUJER

            Hoy mismo comentaba con  otra persona que, a lo largo de mi vida, jamás he conocido a una mujer a la que tildar con el apelativo de “vaga” y, sin embargo, puedo afirmar con rotundidad-porque conozco casos-que sí , que existen hombres “vagos” que merecen de sobra ocupar el número uno de la lista en ése apartado, que tan poco dice en su favor.

            La mujer vive en un mundo diseñado por el hombre y está algo así como el pez fuera del agua, pero con la gran diferencia de que sabe adaptarse rápidamente y mucho mejor que él, a las diferentes variables de su entorno, por lo que la adversidad no es sino otro más de los múltiples obstáculos que sabe superar –y lo hace- a la vez que contribuye, como sólo ella puede hacerlo, a la perpetuación de la especie.

            Erróneamente-desde mi punto de vista-alguien ha pensado en celebrar “El Día de la Mujer” y no es que piense que la mujer no merece ser tenida en cuenta. Muy al contrario, lo que me irrita-al igual que en casos similares- es que pretendamos durante un día al año hacer visibles cualidades, hechos, circunstancias, que no demuestran otra cosa que la incapacidad de la sociedad para acoger a todos y cada uno de sus miembros, con independencia de edad, sexo, creencia, condición social, etc. como un miembro de pleno derecho que tiene, además, en éste caso y sobre sus hombros (mejor en su seno) la única posibilidad de contribuir al desarrollo de la sociedad, como he citado antes, perpetuándola.

            Así, hemos llegado al “Día del Padre”, “Día de la Madre”, “Día del Niño”, “Día de la Mujer Maltratada”, “Día de San Valentín”… y tantos otros cuya significación no siempre se corresponde con una reivindicación de derechos o del papel que representa en la sociedad el homenajeado, sino con la maniobra propagandista cuyo trasfondo no es otra cosa que “compra, compra y compra”.

            En países con un nivel de desarrollo equiparable al que teníamos en España hace cincuenta o más años, vienen desarrollando desde mucho tiempo atrás una política de “micro créditos” de la cual es destinataria la mujer, habiéndose demostrado la capacidad de ésta para crear economía a partir de pequeñas inversiones en tanto que el hombre-rey de la creación- sagazmente pierde el escaso crédito que le va quedando dedicándose a la encomiable labor de que las fábricas de aguardiente y ron no entren en suspensión de pagos o como quiera que se llame eso ahora, a base de manejar la botella hábilmente mientras juega una partida de cartas.

            La capacidad de adaptación de la mujer la lleva a aceptar cualquier tipo de trabajo, aún de índole vejatoria, con percepciones salariales que el hombre rápidamente desecharía (“yo, por ésa miseria no trabajo” -diría éste -seguramente) porque antepone la supervivencia propia y de la familia al orgullo machista incapaz de la generosidad que supone la renuncia del “yo” persiguiendo el beneficio de “nosotros”.

            Las personas que se dedican a la política ( y no solamente los hombres ) deberían considerar la ventaja que supondría acabar con las desigualdades sociales que dependen de la sociedad, del “nosotros” . Si todos tuviéramos los mismos derechos, nadie podría reclamar porque se le exigieran las mismas obligaciones y así, entre todos “nosotros” estableceríamos una sociedad fuerte. Quien-en oposición-fuera partidario de seguir cultivando el “yo” se autoexcluiría de ésta sociedad en la que no tendrían cabida quienes, no estando incapacitados por algún motivo, pretendieran vivir a costa de los demás.

            Lamentablemente, aún ahora, no parece existir un interés muy marcado en trabajar en éste sentido porque las políticas educativas de los últimos años más parecen tendentes a formar ciudadanos de segunda clase en los que la cultura sea la excepción diferenciadora en lugar de ser la normalidad integradora.

            Se plantea con frecuencia el tema de la paridad, pretendiendo que en todas partes haya un número igual de hombres que de mujeres, en especial en los puntos de decisión. Personalmente nada tendría que objetar, siempre que este equilibrio no tuviera que ver con el sexo de cada cual, sino con su capacidad para desempeñar las tareas, pues tan injusto es dar prioridad al hombre como hacerlo con la mujer simplemente por cubrir un porcentaje sobre el papel.

            Machismo y feminismo me parecen movimientos que pretenden , cada uno por su lado, acentuar la diferencia entre los sexos y la prevalencia de uno sobre otro.  Yo, como hombre, sólo estoy por la labor de aceptar  que soy igual a cualquier mujer , en tanto que-como profesional, intelectual, etc.- sólo seré superior a aquélla determinada mujer si demuestro que, habiendo tenido en su mano las mismas posibilidades y en disputa por conseguir un determinado puesto en la sociedad, mi capacidad de desempeño está sobre la de ella.

            Lo demás no es otra cosa que demagogia y para escuchar lo que me interesa me basta con hablarme a mí mismo.