Mostrando entradas con la etiqueta gobierno. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta gobierno. Mostrar todas las entradas

lunes, 17 de junio de 2019

CRÓNICA DE LA DESIDIA: EL CASTILLO DE SANTA BÁRBARA(IV)

Nuestra condición de población situada a orillas del Mediterráneo y la benignidad del clima hacen posible que, en aquellas zonas en que hay suficiente provisión de agua, la vegetación prospere rápidamente.

Lamentablemente, no es agua, precisamente lo que sobra, aunque el mar bañe nuestra costa. Las carencias de agua no ya potable, también la necesaria para el riego que mantenga las especies vegetales, es un problema endémico en la provincia de Alicante, que ningún gobierno se ha atrevido a afrontar con un mínimo de interés.

Pese a ello, en el Castillo de Santa Bárbara podemos encontrar ejemplos de cómo se malgasta o se deja perder el agua de riego, como muestran las fotografías siguientes, tomadas entre la segunda quincena de mayo y la primera de junio. En unos casos se trata de zonas sin vegetación en las que se mantiene el riego y en otros la pérdida de agua que , por roturas o mal control, discurren dejando su huella en los caminos.

Una masa forestal como la del Benacantil merece algo más de cuidado, teniendo en cuenta su ubicación en el centro de la ciudad y la carencia de zonas verdes de nuestra ciudad.

¿Prestará atención al Benacantil la nueva corporación municipal?

Esta información, como es habitual, se hace llegar al Ayuntamiento









viernes, 30 de marzo de 2018

CUESTIÓN DE PÁJAROS


Los ciudadanos sin tendencia política e incluso quienes militaban en otros partidos, hemos asistido, durante años, al declive de la ciudad de Alicante en virtud de la inexistencia de gobierno, cuando no de un mal gobierno.

La llegada al Ayuntamiento de gentes de izquierda, cuyo largo período en la oposición hacía presagiar que algo de lo antiguo y malo habrían aprendido para incorporar lo bueno y nuevo ha demostrado, en el tiempo que vienen gobernando, que sus muchas protestas y promesas como opositores no han sido, salvo mínimas excepciones, otra cosa que “más de lo mismo” en su etapa de gobierno.

Quizá el “saborear” la estancia en despachos les ha hecho olvidar que los problemas suceden en la calle y no entre las cuatro paredes del Ayuntamiento. Quizá no se han enterado de que los ciudadanos, independientemente de nuestra filiación política o ausencia de ella, lo que queremos, sencilla y realmente, es GOBIERNO. Y eso significa que, a partir del momento en que accedieron a él, debieron arrinconar “sus” fantasías, “sus” personalidades, “sus” programas, "sus"... para atender “nuestras” necesidades.

Así que, tristemente, quizá tengamos que entonar, ante las ya cercanas elecciones, aquello de “volverán las oscuras golondrinas…” con la esperanza de que lo que venga sean estos simpáticos pajarillos y no aves carroñeras. 

Aún con el escaso margen de maniobra que da el tiempo que queda para las próximas elecciones, cualquier emprendedor sudaría la camiseta, esforzándose para cambiar el rumbo de la situación. Para eso solo haría falta voluntad. Bueno, también saber lo que se trae entre manos.

Me temo que ambas cosas no son fáciles…

jueves, 16 de febrero de 2017

CONCLUSIÓN: TODOS MIENTEN





     He escuchado declaraciones de viva voz del Ministro de Fomento, del representante de SAGEB(Sociedades Anónimas de Gestión de Trabajadores Portuarios) y del representante de los trabajadores de estiba; también he leído sus diferentes manifestaciones en algunos medios y he llegado, de manera nada sorprendente, a una conclusión: Todos mienten, diré que “presuntamente”, por si acaso.

     A mi parecer, miente el representante de la SAGEB, cuando realiza unas manifestaciones que serían creíbles en una ONG que se dedicara a dar dinero a los trabajadores, cuando son empresas que gozan del “monopolio “ para realizar las actividades del puerto exclusivamente con sus trabajadores; miente el representante de los trabajadores cuando manifiesta que nunca se han realizado actuaciones violentas y cuando dice que no pone trabas a que se cumplan las Leyes Comunitarias; miente el Ministro cuando habla como si hubiera caído del guindo hace un par de días, cuando la obligatoriedad de legislar de conformidad con la sentencia impuesta por la UE arrastra varios años (desde diciembre 2014)y su retraso puede suponer una multa diaria de 134.000 €, amén de otros 22 millones € de sanción.

     Hemos llegado a esta situación, siguiendo la tradición de esperar al último día para resolver las cosas, cuando las tres partes, Gobierno, patronal y trabajadores han tenido más que suficiente tiempo para sentarse a negociar y hacer lo que deben; es decir, no levantarse ni para comer, hasta haber firmado el acuerdo.

     Pero, claro, las sanciones y multa, si llegan a aplicarse ya sabemos todos quien las va a pagar, los mismos “pringaos” que han pagado el rescate de los bancos, los recortes en salud, el copago, los euros que han desaparecido por los sobreprecios en obras públicas, etc. etc. Y los “pringaos” somos nosotros. Los que lean esto, yo mismo y muchos más.

     Por si fuera poco, el Decreto Ley que tiene que reflejar la normativa correspondiente, difícilmente verá la luz en su redacción actual, por cuanto además de no convencer a trabajadores y empresas no cuenta, de momento, con el apoyo del PSOE.

     Sus razones habrá, digo yo, pero me imagino que nadie argumentará que no sabían de la obligación de acomodar nuestras leyes a las de la UE, ni que han tenido poco tiempo para redactar la propia. Si eso es una razón, tienen en sus manos la solución sus señorías. Vayan más por el Congreso y no disfruten de tantas vacaciones, que tienen unos sueldos que ya nos gustaría que nos aplicaran a los demás ciudadanos.

     En fin, veremos por donde salimos…

miércoles, 15 de febrero de 2017

¿PENSIONES DE MISERIA?





Mientras nuestros “esforzados” políticos, gobernantes y opositores, han puesto todo el interés en demostrar a todos sus “fans” lo buenos que son y, a cambio, han recibido de estos el aplauso clamoroso y ferviente, a la vez que irreflexivo, por haberles dicho lo que esperaban oír, mientras esto sucedía, digo, las noticias alarmantes sobre el futuro de las pensiones y pensionistas situaban a estos, nos situaban, en la guillotina de los recortes.
Uno mira el panorama nacional desde que estalló la crisis y descubre la enorme cantidad de presuntos, y no tan presuntos, golfos y sinvergüenzas que han hecho de la corrupción y la rapiña su “modus vivendi”. Advierte, a su vez que, de no haber sido por los miles de pensionistas que hay en España, que han mantenido con sus escuetas pagas a sus hijos, empujados por la “burbuja” al precipicio del desempleo, o llevado a sus nietos a la escuela para que los padres intentaran, con su trabajo conjunto, recomponer la maltratada economía familiar, repito, de no haber sido por estos, la situación social podría haber sufrido un tremendo descalabro, porque los ciudadanos deben  tener, al menos, sus necesidades básicas cubiertas.
Pues, en efecto, sin que nuestros políticos, gobierno y oposición, hicieran algo más allá que rascarse la entrepierna mientras los ciudadanos hacíamos lo que a ellos les correspondía, lejos de estrujarse el cerebro pensando en buscar soluciones, van a lo fácil. Como tienen la llave de la “hucha de pensiones” en sus manos, ¿qué más fácil que aprovechar esta circunstancia y en base a una pretendida “situación” argumentar la necesidad de reducir el importe de las pensiones, ahora que se han recuperado empleos y reducido las cargas familiares de algunos pensionistas?
Como si de una genialidad se tratara, los políticos hablan de la “renta mínima” para quienes carecen de ingresos, lo que aboca a éstos  recibir esta “limosna “del gobierno de turno que los convierte, así, en esclavos del sistema cuando, al mismo tiempo, por falta de presupuesto se desatienden necesidades como, por ejemplo, la seguridad, puesto que  agentes de policía vigilan  el tráfico en las entradas y salidas de los colegios, cuando otros son sus menesteres; se olvida el riesgo de incendios y las áreas boscosas no reciben los tratamientos de prevención de incendios adecuados; falta personal en los hospitales, etc. etc. Pero, claro, pensar es una tarea que exige esfuerzo y las neuronas podrían morir por la falta de costumbre de trabajar. Mucho mejor dar subvenciones, que de eso sí que saben los políticos y lo han practicado con generosidad, porque se genera una “clientela de estómagos agradecidos” que vienen bien a la hora de llenar las urnas.
Uno piensa en el traído y llevado tema de los “asesores” de los políticos, muy peculiar, porque ¿cómo es posible contratar a un asesor, sin saber previamente de qué tiene que asesorar? No hay problema, se abre una partida presupuestaria y se le contrata porque sí. Decía mi difunto y recordado padre: “no tenemos para pan y compramos abanicos”.
El caso es que los jubilados pagamos el IRPF por una pensión que recibimos y que ya fue objeto de gravamen cuando estábamos en activo, al deducirnos la empresa, en nómina, el mencionado impuesto. ¿Es lógico “castigar” a los pensionistas, primero con este impuesto y, segundo, con el exiguo 0,25% de incremento anual que, además de no resolver nada, puesto que está por debajo de la inflación, se comunica a los interesados por envío postal, cuyo coste puede ser en algunos casos superior al incremento del 0,25%?
Desde el gobierno se actúa contra los pensionistas con la fuerza que les da la certeza de saber que los políticos no necesitarán la pensión para, al menos, sobrevivir.
Recuerdo una película que vi hace muchos años. “Cuando el destino nos alcance” se titulaba. En ella los ancianos eran invitados a entrar en un edificio donde visionaban escenas idílicas, escenarios naturales ya inexistentes, que les relajaban mientras morían dulcemente. La segunda parte de la historia es que el gobierno utilizaba los cadáveres para fabricar con ellos las pastillas que se daban a la población como complemento alimentario, debido a la escasez de alimentos naturales.
Aquí y ahora, quienes gobiernan pretenden, a veces, trasladarnos su visión idílica de la situación y nos entretienen con sus debates, el fútbol y la telemierda. La oposición que podría plantear propuestas realistas, se ha sumado también al espectáculo y, lejos de ello, nos ofrece cada día tanta “casta” como la que denunciaron y no son ajenos a la “caspa” que delata que no son diferentes. ¿Pretenderán, también, que sirvamos de alimento?
Tal es la situación, en unas circunstancias en las que uno es incapaz de saber quién dice la verdad y debe atemperar sus decisiones de modo visceral, más atendiendo a sus preferencias ideológicas que a esa realidad que fue prometida en la que la “transparencia” brilla porque está ausente. Tanto, como ellos de la realidad.