martes, 5 de febrero de 2013

“BOLLITORI”







Por si algún escéptico ponía en duda esa osadía que me había lanzado a competir con los más reputados cocineros mundiales, y sin ánimo de convencer (mucho menos el de invitar a comer) , adjunto reportaje gráfico secuencial.

lunes, 4 de febrero de 2013

DIARIO DE UNA AUSENCIA




ÚLTIMO DÍA.-Espero que este sea el último día de este diario porque como la ausencia, si todo va como esperamos, finaliza hoy, no tiene objeto su continuidad, al menos bajo este epígrafe.
Cuando llegue mi viajera esposa se encontrará con todo limpio y ordenado. He aprendido sobre la marcha varias cuestiones hogareñas, que me reafirman en que el único sexo débil es el hombre. Bueno, hoy una macro-lavadora pondrá fin a la última(también) colada de esta ausencia, que espero quede lista para después de la comida, como así sucede.
Después del aseo y desayuno dedico un rato a estudiar inglés pues, aunque no aspiro a ser jefe de ningún gobierno no viene mal, aunque sea sólo por darme el gusto de entender los titulares de los periódicos y el menú del restaurante cuando viaje por algún país no hispano-parlante.
Hago la compra y luego me voy a dar una vuelta por “la ruta del colesterol”, una avenida cercana que permite hacer caminatas sin obstáculos durante un buen rato, aunque prefiero las de larga distancia, como suelo hacer en verano.
Alrededor de las dos de mediodía regreso a casa y preparo la comida. Mientras como digiero como puedo las declaraciones de “tú más” que se prodigan nuestros estimados políticos. Que me han inspirado unas viñetas.
Actualizo correo y blog. Me llama mi viajera preferida Para comunicarme que, hacia las ocho y media de la tarde llega su tren.
Voy a la estación y me encuentro con nuestras amigas P y L. Más tarde llega un hijo de MJ, que viene a recogerla.
El tren es puntual. Nos besamos y abrazamos, dedicando unos minutos a cambio de impresiones sobre el viaje. Nos retiramos tal como se dice “cada mochuelo a su olivo” y ceno sólo porque los viajeros han comido un bocadillo en el tren.
Ha sido grato redactar este diario que hoy a llegado a su fin. Continuaré con el blog intentando que no me afecten demasiado las genialidades de estos políticos de los que no es justo decir que “tenemos los que nos merecemos” porque nadie es tan malo como para desearle este mérito.
Hasta la próxima.




DIARIO DE UNA AUSENCIA





DIECISEISAVO DÍA (3 Febrero).- He dormido muy bien, pero a las cinco y media me he despertado y, cansado de estar en la cama, me he levantado alrededor de las seis y media. He seguido con mi regalo sorpresa durante buena parte de la mañana, a ratos, porque he tenido que esperar que el pegamento uniera bien en el material que he usado y ha resultado un poco difícil. Se ve que tiene algún componente que no lo digiere bien y , a base de colocar varios libros pesados y varias manos de pegamento, al final no ha quedado muy mal.
Hoy, el día de nuevo frío y ventoso. He aprovechado para… ¿lo adivinas? Efectivamente, para poner la lavadora. Después aseo, desayuno y a seguir.
El periódico de hoy se ciñe, casi exclusivamente, a la bazofia política, al fútbol y a los automóviles. Me preocupa el nivel de irresponsabilidad de políticos, jueces, funcionarios, medios de información…
El famoso tema de la presunción de inocencia está absolutamente muerto. Resulta difícil defenderse de una acusación porque, a priori, uno u otro político se ha encargado de esparcir la deformación (perdón, información) que un juez o un funcionario ha filtrado a un medio de información, que se ha apresurado a proclamarlo con titulares en negrilla y letra bien gorda. Consecuencia: todo el mundo ya ha sentenciado que el que ha estado en el punto de mira de todos éstos, es culpable.
En la versión digital del periódico se ha publicado una carta mía referente al asunto de las participaciones preferentes y cuotas participativas.
La lectura de un artículo relativo al abandono y suciedad de un barrio me lleva a escribir otra carta al periódico a ver si se publica, alguien de los que tiene que resolver la lee y , aunque sea por vergüenza, actúa.
He comido con M y L. Un osobuco extraordinario, como todos sus guisos. Después hemos visto juntos la película “Avatar” que, aparte de interesante por los efectos especiales, nos retrata de nuevo al “amigo americano” tan celoso de su propiedad y tan agresivo con las de otros.
Vuelvo a casa andando. Hace menos viento que esta mañana, pero la ropa ya está seca. La recojo y distribuyo en su respectivo sitio.
Estudio un poco de inglés y otra vez cena frugal para compensar calorías.
Doy un vistazo a la televisión. Recuerdo que, hace años, se solía decir cuando alguien hablaba de sopetón, sin haber meditado bien el asunto: “cállate, que cada vez que hablas sube el pan”. Bueno, pues algo así hay que decirle a nuestros excelsos políticos de alto nivel, que no quisiera que se mordieran la lengua por si se envenenan y no le deseo la muerte a nadie. El caso es que con ellos no necesitamos enemigos.
Mañana es el último día, espero, de este diario ,aunque mi viajera esposa ha llamado diciendo que van camino del aeropuerto de Santiago, pero no sabe si saldrá el avión, porque hay alguna que otra huelga por allí.
Bueno, espero que se resuelva y volvamos a lo cotidiano.
Por eso, digo que “hasta mañana”. Besos, que descanses.


sábado, 2 de febrero de 2013

DIARIO DE UNA AUSENCIA





QUINCEAVO DIA (2 de Febrero).- Hoy amanece un día con viento fuerte y me viene bien porque me toca macro-lavado, ya que he acumulado una buena cantidad de prendas de color claro y pienso, como compruebo más tarde, que se secará toda la ropa antes de la comida.
Estoy liado con el tema de la impresión a doble cara, dos páginas por folio y va bien, pero como es lento, me lo tomo con calma y lo hago en varias tandas, hasta que lo termino. Me he dejado una “chuleta” explicando cómo hacerlo para que las páginas salgan en su orden al hacer el plegado.
Salgo a dar una vuelta y aprovecho para dejarle a P la carta de la antigua vecina que había en el buzón. Me doy una vuelta por el mercadillo, hoy con bastantes papeles y bolsas revoloteando. No hay ningún policía y los vendedores del top manta están tranquilamente frente a sus improvisados escaparates. Un grupo de hombres de etnia gitana observan cómo sus mujeres ofrecen los productos. Una de ellas, en mitad de la calzada tiene sobre una caja de cartón unos cuantos envases que parecen cosméticos. Cerca un par de hombres de raza negra charlan juntos a unos bolsos que esperan comprador.
El otro mercadillo, el de frutas y verduras está abarrotado, resulta casi imposible avanzar en algunos momentos, por la cantidad de carros de compra y cochecillos de niño con que muchas personas acuden.
Vuelvo a casa y sigo con mi regalo sorpresa. Unir los folios doblados con hilo es un trabajo un poco de “chino”, pero con paciencia lo voy logrando. Después de un rato, veo el correo y varios blogs y salgo nuevamente a dar una vuelta. El viento me empuja, me arrastra, me obliga a hacer equilibrios si no quiero perder el mío.
Me llama mi viajera preferida. Está , con sus compañeras de exilio, en Santiago de Chile viendo cosas. Irán a comer con el hermano de María y después seguirán con la visita turística. Mañana tomarán el vuelo a Madrid y llegarán aquí en una hora aún sin determinar, pues podrían adelantar, si es posible, su venida en tren.
La comida de hoy es una parte del “bollitori” de hace un par de días, más fruta y una pequeña pieza de turrón. Todavía me queda comida para un par de días.
Hoy no ha habido siesta. Me viene el tiempo un poco apretado para terminar el regalo sorpresa, de manera que, tras un leve reposo me pongo a ello, hasta que llega la hora de la misa en la iglesia de al lado, donde se ha celebrado la fiesta de las candelas. Me he traído a casa mi vela.
Hasta la hora de la cena sigo con las manualidades y lo dejo ya para terminar mañana.
Apenas terminar la cena preparo todo lo acontecido en el día, para el blog y después me pongo a ver la tele.
Poco más; hoy casi todo ha sido manualidades. A la cama y hasta mañana., que descanses, viajera incansable. Te quiero.

DIARIO DE UNA AUSENCIA




CATORCEAVO DIA(1 DE FEBRERO).-He tenido una de ésas noches extrañas en las que , cuando me levanto, queda flotando en mi mente la duda de si he estado despierto o he soñado que no dormía. El caso es que me he levantado algo cansado, pero como hoy no tenía previsto hacer nada, me he puesto a ello tranquilamente, excepto en lo que se refiere a los hábitos de aseo y desayuno, cuya única variación es la hora en que los llevo a cabo.
Dentro de un rato me reuniré con mis compañeros del “senado” en Jubicam y, de camino le llevo a P el escrito que me pidió para la Alcaldesa, explicándole la nota marginal que he incluido, para adecuarlo a la situación real, puesto que no participé en la actividad que allí se indica y, por tanto, hay que confirmar los detalles.
Hoy es un día placentero, con fuerte sol y temperatura agradable que me permite pasear tranquilamente llevando la cazadora en la mano. Lo malo de tener en invierno temperaturas primaverales alternativamente a las correspondientes  es el despiste corporal, por llamarlo de alguna manera, pues pasar del frio al calor y al contrario conduce(al menos a mí) finalmente, a pillar un resfriado.
En el “senado” ha sido escasa la afluencia hoy. Lamentablemente hemos dedicado más tiempo a hablar de las noticias y deformaciones mediáticas que de temas más elevados, pero el bombardeo de corrupciones, tú más , etc. resulta agobiante.
Lo que comenté ayer sobre el ventilador y la mierda parece que no importa demasiado y hay quien deja que le resbale o se la limpia como puede, pero sin otra reacción más allá. Obviamente eso es lo que interesa a los “malos”, que nos hagamos a la idea de que no hay manera de resolver esta situación. Resulta penoso que durante varios días la crónica más importante haya sido la referida a “sobres” y “em-palma-do”, pero ahora caigo en la cuenta de que no hay corridas de toros y es necesario buscar una forma de distraer la atención del personal. Por otra parte, ¿serán capaces los redactores de alguna idea, o como les sirven las noticias se limitan a aderezarlas con mejor o peor fortuna?
¡Qué pérdida de tiempo y de energías! Me pregunto si algún día, uno de ésos políticos honrados (que los hay) tendrá el coraje de enfrentarse a sus compañeros de milicia y decir ¡BASTA! antes de que la muralla de mierda nos caiga encima.
Después de un rato de charla, me voy con Gaspar a tomar una cerveza y después nos reunimos con Ana y hablamos otro poco. Se van a comer juntos, así que me despido de ambos y voy a casa de M y L que me invitan hoy a degustar “dorada a la sal”. Inevitablemente la comida me conduce a la siesta, no muy extensa, pero sí reparadora.
Vienen los nietos de la familia con los que estoy unos minutos y después me voy a casa.
         De camino me llama mi viajera esposa y no podemos cruzar más de un par de palabras, porque se corta la comunicación. Por el tono de voz adivino que todo va bien y así se lo digo a R que me llama poco después. Todos ellos están bien.
         Pongo en marcha ordenador e impresora y me dedico a hacer pruebas de impresión de dos páginas por folio, por ambas caras, para confeccionar un pequeño libro, estilo artesano. Después de varios intentos fallidos lo consigo y tomo nota, aunque no es adecuado para muchas páginas por la lentitud del proceso.
         Dándole vueltas a alguna de las conversaciones del día, en la que han salido a la palestra los conceptos: valores éticos, morales, religiosos…recapacito sobre un recorte de prensa de días antes en el que aparece la foto de un exalto cargo de una caja de ahorros imputado en los casos de fraude, etc. y el periodista comenta sobre éste :“…hombre de profundas convicciones religiosas…”  y no acabo de entender si el periodista es su amigo y pretende defenderle expresando que una persona así no puede ser culpable o, por el contrario, lo que intenta es hacer ver que ésa convicción era una especie de tapadera para acceder al cargo y lo demás se ha dado por añadidura. Personalmente creo que, al menos por despreocupación, uno puede ser culpable si no atiende a los deberes propios de su cargo y admite que le remuneren.
         La cena de hoy ha sido frugal; manzana y yogur de soja, que compensarán (espero) el exceso de calorías de la comida anterior.
         Me pongo a escribir el borrador de este diario. En la primera cadena emiten una película que me permite hacer un paralelismo con la situación actual.
         Un virus ataca a la humanidad y, la mayoría, se convierten en muertos vivientes. Pequeños grupos no infectados sobreviven como pueden e intentan unirse para, entre todos, poder defenderse mejor. La élite gobernante vive en su bunker, totalmente protegida y aislada, evitando todo contacto con la población, incluidos los grupos no infectados.
La heroína de la película, que forma parte de uno de estos últimos grupos, no dudará en ofrecerse para remediar la situación, aún a sabiendas de que puede morir en el intento, cosa que, finalmente , no sucede y permite (esto se supone, no se muestra explícitamente) que ésa élite sea derrocada.
         Veamos: élite gobernante en su bunker, los no contagiados sobreviviendo como puede, grupos aislados, muertos vivientes. ¡corcho! (mi esposa no me deja decir tacos),
¿no es lo que nos está pasando?
         Ahora, una lección de matemáticas. Trataremos sobre la regla de tres simple:
“si una persona toma de otra 500 € y le imponen una condena de 22 meses de reclusión, ¿Cuál será la condena por tomar 22.000.000 €?
         Creo que me he perdido, porque no entiendo nada.
         Hasta mañana amor mío. No hagas mucho caso de lo que cuento; ya sabes que tengo mucha imaginación. Buenas noches.