miércoles, 24 de febrero de 2016
LA HUELLA DEL HOMBRE
Bueno, pues salvando esos casos, la vida nos presenta un contínuo desfile de posibilidades, que podemos aceptar o no. Incluso que podemos reconocerlas como tales, o no. Porque, simplemente ,ayudar a una persona con dificultades a cruzar a la acera opuesta, puede hacer ver a ésta que hay quien está dispuesto a ser solidario. Y cosas parecidas ocurren todos los días.
Para esta persona, por ejemplo, quien ayuda ha dejado una huella mayor que la que haya podido dejar, con toda la relevancia que tiene, el creador de cualquiera de las modernas aplicaciones de comunicación.
Hay, sin embargo, huellas que preferiríamos no contemplar, porque suponen el retroceso de la humanidad a etapas anteriores donde, no viviendo en sociedad, uno tenía toda la libertad que su capacidad personal le permitía, para hacer lo que quisiera, cuando quisiera, donde quisiera.
Al igual que otros ciudadanos, intento contribuir a una huella,la de la suciedad, evitando-precisamente- dejarla. Para ello colaboro en actividades que pretenden que nuestra ciudad esté limpia. No "más limpia", porque éso sería otorgarle un grado de limpieza que no posee.
Lamentablemente, otros ciudadanos se comportan incívicamente y permiten que sus mascotas campen libremente por la ciudad, como muestran las fotografías, colaborando a que esa limpieza sea un objetivo difícil de conseguir, pero al que no debemos renunciar.
Por esta razón, a estas personas que actúan de manera incívica, les digo, simplemente:
" SI QUIERES QUE TE RECUERDEN, QUE NO SEA POR ESTO "
miércoles, 17 de febrero de 2016
CIUDADANOS INCÍVICOS Y PERROS
Nada sé desde entonces, pero como tengo muy presente lo sucedido con la retirada de postes inútiles junto a mi domicilio, que permanecieron más de ONCE AÑOS sobre la acera, como un símbolo de la ineficacia municipal, intentaré que no suceda lo mismo y, periódicamente, sacaré el tema de la suciedad a relucir.
martes, 8 de diciembre de 2015
UN PLAN CHOCANTE
Prueba de que la ciudad de Alicante no está sucia, es que la propia empresa encargada de su mantenimiento ha puesto en marcha un plan de limpieza. Como tiene vocación de ONG lo hará de modo gratuito y así estimulará en los ciudadanos el espíritu navideño porque, ¿qué mejor manera de ser solidario que anticiparse a la necesidad del prójimo?. Así, que se limpia porque no hace falta.
Esto que, si no me equivoco, se llama incongruencia, es una cosa muy útil en una sociedad como la nuestra, donde las necesidades primarias quedan supeditadas a otras cuestiones que no sirven para comer, ni para pagar medicinas, ni para mejorar la educación.
En esta sociedad en que demasiadas y muy repetidas actuaciones poco honestas han creado un profundo abismo entre los ciudadanos y la confianza, la única manera de demostrar que la ciudad está limpia y que no le hace ninguna falta un "plan de choque" es mostrar las fotografías, en zonas donde se ha llevado a cabo el referido plan.
Uno puede, después de verlas, decidir si son o no reales, pero puede acercarse a cualquiera de las calles del Barrio de El Pla y podrá recuperar la confianza al ver con sus propios ojos el panorama que tienen que soportar los vecinos.
Cierto es que hay quien no va a notar la diferencia entre el "antes" y el "después". Pero sí la hay; lo único que ocurre que, tras tanto tiempo viendo todos los días lo mismo, el cerebro haciendo uso de un mecanismo de defensa se ha blindado contra la suciedad y ya no la reconoce. Así, el que no ve, no padece.
Queda por saber si nuestra Corporación Municipal ha emprendido medidas relativas al incumplimiento del contrato o, también, como ha sucedido con anterioridad, no quiere o no sabe distinguir entre sucio y limpio. Queda por saber si nuestra Corporación Municipal emprenderá medidas para intentar educar a los ciudadanos incívicos y sancionarles si reiteran sus actuaciones.
Pero son tantas las cosas que quedan por saber, que puede que nunca lleguemos a saberlas.
miércoles, 11 de noviembre de 2015
PREGUNTAS Y RESPUESTAS
Aunque el lenguaje se estableció como una consecuencia de la necesidad de comunicación entre las personas,no pocas veces se demuestra que tan solo es un medio para dejar al descubierto las carencias de que adolecen algunas, que restringen su uso a manifestaciones poco sociales.
Al contrarío de lo que ocurre con la comunicación en la red, en la que el anonimato es utilizado como medio para el insulto y la mejor defensa es el desprecio o silencio hacia el agresor, que oculta su falta de valor tras ese anonimato, hay otras manifestaciones que se realizan en la calle, generando situaciones de violencia, que el ciudadano que las sufre debe sortear, para evitar mayores males.
Y no hablo aquí de de diferencias en cuanto a asuntos de gran envergadura, que podrían justificar (?) un tono más elevado en la discrepancia. Me quiero referir aquí al problema generado por algunos incívicos ciudadanos, propietarios de mascotas, que utilizan las calles, jardines y plazas de la ciudad como vertedero en el que animan a estas a "abandonar" sus orines y excrementos, porque no se quieren tomar la molestia de educarlos convenientemente.
A modo de pequeño ejemplo, algunas de las situaciones en las que queda de manifiesto la diferencia, por hoy insalvable, entre ciudadanos cívicos y los que no lo son.
Si uno ve a un perro en plena tarea de "descarga " y le indica a su dueño la conveniencia de que la actividad se haga en otro sitio más adecuado, las posibles respuestas son: a) a ti que te importa;b)qué quieres, que me lo lleve en brazos; c) si lo fuerzo a otro sitio se le atasca.
Si se plantea el coste que supone la limpieza, la posible respuesta es : para eso pago.
Si se advierte de la posibilidad de que una persona caiga al pisar los excrementos, puede escuchar: quítalo tú
Si se alega a lo sucia que está la calle, la respuesta es: también la gente escupe y tira papeles.
Si uno indica por qué no retira los excrementos, puede escuchar: a)a ti que te importa; b)retíralo tú
Todo cuanto indico, son respuestas reales, de labios de esos incívicos dueños de perros a los que me refiero. Y no solo éso, no son pocas las ocasiones en que uno debe ceder el paso a la mascota, porque su propietario la tiene sujeta con una correa de varios metros que cruza toda la acera e impide el tránsito por la misma.
Es una lástima que un animal bello, inteligente y buen compañero, se vea mal considerado por culpa de su dueño que, pese a sus manifestaciones de amarlo, nada hace para que aquél sea bien aceptado en su entorno.





