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martes, 30 de julio de 2019

EL FUTURO ESCUDO DE NUESTRA CIUDAD



Alicante, nuestra ciudad, “La millor terreta del mon” es hoy, por obra y gracia de personas y circunstancias “la millor i mes bruta d´Espanya”.

Y esto es así, debido a:

a)     Por un lado, quienes se consideran ciudadanos por el solo hecho de vivir en la ciudad y” pasan” de todo.

b)    Por otro lado, aquéllos a los que solo les importa el techo que les cobija y, fuera de este, convierten el resto en su particular vertedero.

c)     Por otro lado, los propietarios de mascotas que no se toman la molestia de enseñarlas a satisfacer sus necesidades fisiológicas en los lugares adecuados (imbornales, alcorques) y, además, no se molestan en retirarlas de la calle.

d)    Por otro lado: una empresa de limpieza que incumple de manera reiterada el contrato

e)     Y, finalmente, unos gobernantes cuya mayor urgencia es establecerse un sustancioso sueldo y que permiten todo lo anterior sin tomar las drásticas medidas que corresponde.

Ante tal cúmulo de cosas y dado que nuestro Ayuntamiento tiene otras prioridades y parece ser que hay una corriente de opinión fatalista, que opina “no se puede hacer nada”; “reclamar, ¿para qué?" Dado que, gracias a todas estas personas y circunstancias, lo más probable es que la ciudad pase a ocupar el primer puesto como "la más sucia de España" y dado que vengo denunciando la situación desde hace tiempo, sin respuesta,   propongo al equipo de gobierno municipal y a la oposición un cambio en el escudo de nuestra ciudad, acorde con tales méritos.

A fin de obtener el mayor consenso posible entre todas las fuerzas políticas, he diseñado varias versiones, para elegir la más apropiada.








lunes, 10 de junio de 2019

CRÓNICA DE LA DESIDIA: EL CASTILLO DE SANTA BÁRBARA (I)


     El Castillo de Santa Bárbara que, por su historia, sus características de gran zona verde (¿?) debería ser ( y haber sido) considerado por todas nuestras corporaciones municipales la “joya de la corona” de Alicante, hoy es, en virtud de la desidia, la falta de interés y voluntad política, un espacio en el que se descubren árboles talados y no repuestos, árboles nuevos que se han dejado secar, árboles grandes ya muertos, caminos descuidados, muros caídos, escasa vegetación de jardín y mucho más.

     Quienes hemos vivido siempre en Alicante y conocido tiempos mejores no podemos reconocer en este Castillo el que sirvió para nuestros juegos de infancia y nos recibió, en sus umbrías, los días de “mona”. Hoy parece más un parque de mascotas cuyos dueños no siempre tienen claro que su propiedad les hace, a la vez, responsables de retirar sus defecaciones lo que, unido a quienes consumen bebidas y abandonan bolsas y botellas, contribuye a que se acentúen las deficiencias.

      Como en anteriores ocasiones, esta publicación se hará llegar al Ayuntamiento para su conocimiento (si es que alegan ignorancia), aunque la experiencia me induce a pensar que les importa poco lo que digan los ciudadanos, ya que ni una sola vez han respondido a mis comunicaciones.

    En sucesivas entradas y bajo el epígrafe “CRÓNICA DE LA DESIDIA”, se presentará material fotográfico recogido entre la segunda quincena de mayo y la primera de junio actual. Las fotos que siguen corresponden a la carretera de acceso y laterales.








lunes, 19 de noviembre de 2018

ALCORQUES Y OTRAS COSAS




         Reconozco que hay palabras que me resultan evocadoras. Una de ellas es “alcorque”. Ya sé que hay quien confunde “alcorque” con “alcornoque” pero, aunque ambas empiezan y acaban igual, hay entre ellas una notable diferencia.
         Mientras el “alcorque” sirve de cobijo a un árbol y le acompaña en su crecimiento, el “alcornoque” lo más probable es que acabe en la barbacoa, asando chuletas o chorizos.
         Esto último no es tan raro porque, al fin y al cabo, entre los que gobiernan siempre se cuela algún “alcornoque” y, lamentablemente, no pocos “chorizos”, aunque nuestro grado de civilización no incluya entre las diversiones utilizar, en estos casos, la hoguera.
         Pero, siguiendo con los “alcorques”, ya he escrito en alguna ocasión la pertinaz sequía mental de quienes desde el Ayuntamiento de Alicante gestionan jardines, parques y arbolado público.
 Como si de algo indigesto, que hay que erradicar, se tratara, basta que un árbol se seque para que sea talado y, sin más explicaciones, se abandone al correspondiente “alcorque” al vacío más absoluto. Tan absoluto que no es infrecuente que se deje un buen vacío, tal vez con la intención de comprobar si los ciudadanos estamos atentos a donde pisamos.
Y hablando de lo que pisamos, ¿qué decir de los “regalos” con que nos obsequian cierto número de propietarios de mascotas? Porque no son las mascotas las responsables de que calles y aceras presenten aspecto y aroma poco agradables. Son sus propietarios ,voluntarios o involuntarios, que utilizan la mascota como florero y no como un ser vivo al que hay que cuidar y educar para la convivencia.
Me he preguntado con frecuencia si no sería necesario exigir un certificado de idoneidad que acredite la capacidad, no tanto física como intelectual, de quienes ostentan la propiedad de una mascota.
Pero lo que resulta lamentable, vergonzoso e indicativo de hasta qué bajo punto ha llegado el nivel de educación cívica, es la comercialización de “juegos” en los que la mierda (sin paliativos) sea el elemento central de la diversión (¿?)

Aunque, volviendo al poco interés de nuestros ediles, nada me extrañaría que, en las próximas festividades, el Ayuntamiento de Alicante obsequiara a los niños con estos “fantásticos y educativos” juguetes, para que se vayan haciendo a la idea del futuro de ciudad que les espera.


sábado, 15 de abril de 2017

CAMPAÑA CONCIENCIACIÓN CIUDADANA





     Sería cosa buena que la Campaña de Concienciación sobre la Limpieza que ha emprendido recientemente nuestro Ayuntamiento diera sus frutos y viéramos, a no muy largo plazo, que se hace realidad una Alicante no más limpia, porque para eso hace falta bien poco, sino simple y llanamente, LIMPIA.

     Aunque la campaña citada incide en algunos de los aspectos que provocan el estado de suciedad de la ciudad, temo que esta no va a dar, por sí sola, resultados positivos . Al menos en ese sector en el que están situadas las personas que, por ejemplo, tiran las basuras fuera del contenedor o permiten que sus mascotas satisfagan sus necesidades fisiológicas (dicho de modo menos fino, cagar y mear) en cualquier parte excepto (¡qué casualidad!) en la puerta de su casa. 

     Quienes actúan de este modo, es evidente que conocen sobradamente que están llevando a cabo una mala acción porque, de ser beneficiosa para ell@s, no vacilarían en hacerlo en su propia puerta. 

     Es, por tanto, necesario que desde el Ayuntamiento se emprendan, también, acciones disuasorias, multando a quien infringe las buenas normas de conducta social. Seguramente se alzarán voces diciendo que al Ayuntamiento le mueve tan solo el afán recaudatorio, pero yo aconsejo a los responsables municipales que hagan caso omiso a la críticas, por tres razones , al menos: a)son menos los incívicos que los buenos ciudadanos y, por tanto, se beneficia a la mayoría; b) hay que demostrar que, aparte de estar continuamente peleándose, el tripartito responde a las necesidades de los ciudadanos y la limpieza es una de las más importantes; c)si desde el Ayuntamiento se hacen bien las cosas, cuando llegue la hora de elecciones, las personas que votan tendrán claro a quienes elegir.

     Mientras tanto, hay quienes han emprendido por su cuenta el camino de la campaña contra los malos ciudadanos, recordándoles con carteles bien expresivos qué cosas no se deben hacer.

     Ahora, como se suele decir, el Ayuntamiento tiene la pelota en su tejado y a quienes lo componen les corresponde actuar.



miércoles, 11 de noviembre de 2015

PREGUNTAS Y RESPUESTAS

Aunque el lenguaje se estableció como una consecuencia de la necesidad de comunicación entre las personas,no pocas veces se demuestra que tan solo es un medio para dejar al descubierto las carencias de que adolecen algunas, que restringen su uso a manifestaciones poco sociales.

Al contrarío de lo que ocurre con la comunicación en la red, en la que el anonimato es utilizado como medio para el insulto y la mejor defensa es el desprecio o silencio hacia el agresor, que oculta su falta de valor tras ese anonimato,  hay otras manifestaciones que se realizan en la calle, generando situaciones de violencia, que el ciudadano que las sufre debe sortear, para evitar mayores males.

Y no hablo aquí de de diferencias en cuanto a asuntos de gran envergadura, que podrían justificar (?) un tono más elevado en la discrepancia. Me quiero referir aquí al problema generado por algunos incívicos ciudadanos, propietarios de mascotas, que utilizan las calles, jardines y plazas de la ciudad como vertedero en el que animan a estas a "abandonar" sus orines y excrementos, porque no se quieren tomar la molestia de educarlos convenientemente.

A modo de pequeño ejemplo, algunas de las situaciones en las que queda de manifiesto la diferencia, por hoy insalvable, entre ciudadanos cívicos y los que no lo son.

Si uno ve a un perro en plena tarea de "descarga " y le indica a su dueño la conveniencia de que la actividad se haga en otro sitio más adecuado, las posibles respuestas son: a) a ti que te importa;b)qué quieres, que me lo lleve en brazos; c) si lo fuerzo a otro sitio se le atasca.

Si se plantea el coste que supone la limpieza, la posible respuesta es : para eso pago.

Si se advierte de la posibilidad de que una persona caiga al pisar los excrementos, puede escuchar: quítalo tú

Si se alega a lo sucia que está la calle, la respuesta es: también la gente escupe y tira papeles.

Si uno indica por qué no retira los excrementos, puede escuchar: a)a ti que te importa; b)retíralo tú

Todo cuanto indico, son respuestas reales, de labios de esos incívicos dueños de perros a los que me refiero. Y no solo éso,  no son pocas las ocasiones en que uno debe ceder el paso a la mascota, porque su propietario la tiene sujeta con una correa de varios metros que cruza toda la acera e impide el tránsito por la misma.

Es una lástima que un animal bello, inteligente y buen compañero,  se vea mal considerado por culpa de su dueño que, pese a sus manifestaciones de amarlo, nada hace para que aquél sea bien aceptado en su entorno.