domingo, 21 de julio de 2019

CRÓNICA DE LA DESIDIA; EL CASTILLO DE SANTA BÁRBARA(XII)


Bajando desde la muralla del Castillo de Santa Bárbara a través del Umbral de San Jordi y continuando por El Paseo Alto llegamos al Paseo del Cocinero Ramón Riquelme con una buena pendiente que desemboca al final en los accesos al Barrio por la zona de Los Pozos de Garrigós.

Fugas de agua
Como sucede en otras zonas, el mantenimiento es cuestionable. Hay fugas de agua que condicionan el riego, han desaparecido varias fuentes de agua potable, hay luminarias enterradas (posiblemente por haber situado encima un vehículo), hay roturas de pavimento, enormes bloques movidos e incluso le ha desaparecido una tabla a la puerta donde se guardan los útiles de jardinería. 

De las conversaciones practicadas con el personal se desprende que no hay más de dos operarios para cuidar jardinería y limpiar; que el mantenimiento no incluye reparaciones, por lo que cuando hay fugas de agua deben esperar a que se reparen; que no hay policía (eso ya lo he comprobado); que se instalaron cámaras de video, pero no funcionan; que parte de la limpieza corresponde a jardinería y otra a la UTE de limpieza. 
Esta distribución lleva consigo el que haya zonas que no se limpian, ante la duda de si corresponde a jardinería o limpieza. Las zonas de difícil acceso no se limpian.


Es habitual que los fines de semana se celebre botellón en la zona próxima a los Pozos de Garrigón.

Fuentes rotas

Como decía mi abuelo, “entre todos la mataron y ella sola se murió”.

Las fotografías han sido tomadas el 16 de julio actual, si bien las situaciones descritas son habituales, según he comprobado en mis continuos paseos.

Como es habitual se envía esta información al Alcalde de Alicante

Pavimento roto

Grandes bloque movidos y sueltos

Luminarias enterradas

Puerta rota



viernes, 19 de julio de 2019

CRÓNICA DE LA DESIDIA: EL CASTILLO DE SANTA BÁRBARA (XI)


         Siguiendo con nuestro paseo por las distintas zonas del Monte Benacantil y el Castillo de Santa Bárbara, por el Umbral de San Jordi accedemos al Paseo Alto, que entronca en su parte inferior con el Paseo del cocinero Ramón Riquelme, tras un largo recorrido por escalinatas y rampas con pendiente del 20 por ciento.
           
También esta fachada del Umbral de San Jordi ha sido objeto de pintadas, aunque menos aparatosas que las de su otra fachada.

         El Paseo Alto, bajando por su zona próxima al Umbral de San Jordi, está rodeado, a su derecha, en parte, por un pedregal en el que hay arbustos de poca talla, en no muy buen estado y diversas instalaciones con cables a flor de tierra. Las escaleras están ocupadas, parcialmente, por tierra y piedras de los taludes laterales

         En su lado izquierdo hay unos muros de piedra de poca altura que, en su mayor parte presentan graves daños. 

Al final de este tramo hay una tarima de madera con bancos, desde los que se puede observar parte de la ciudad, mientras se descansa.

Siguen una serie de rampas escalonadas, en uno de cuyos tramos hay vallas de protección cuyo objeto se desconoce y que están allí desde hace mucho tiempo como se deduce por su aspecto.

Las fotografías han sido tomadas entre la segunda quincena de mayo y la actual.

Como es habitual, esta información se envía al Alcalde de Alicante, por si no la conoce.





        

lunes, 15 de julio de 2019

CRÓNICA DE LA DESIDIA:EL CASTILLO DE SANTA BÁRBARA (X)



        
Otra de las zonas del Castillo de Santa Bárbara que, tal vez en su inicio, fuera un paseo y recibiera el identificativo de Paseo de la Muralla Oeste, no es más que una pendiente escarpada y llena de piedras sueltas que obligan a mirar por donde se pisa.

         Está situado frente al acceso por carretera de la fortaleza y accediendo por este, tenemos a la izquierda uno de los laterales de la fortaleza y a la derecha un muro de mediana altura que permite ver buena parte de la ciudad.

         Este muro se encuentra en algunos tramos en bastante mal estado. El tiempo y algún que otro acto vandálico han dado lugar a desprendimiento de piedras, rotura y grietas. La vegetación silvestre bordea ambos lados del camino, así como algunos aspersores de gran tamaño, pequeños postes que soportan focos, otros que ya no tienen foco y algún poste en el que ha desaparecido, también, toda la estructura metálica que sostiene al foco.


         Culmina el paseo en El Umbral de San Jordi, por el que se accede, a través de varias pendientes y escaleras a La Ereta. Asimismo, junto a dicho Umbral hay un acceso a la muralla que permanece cerrado con puerta metálica y candados, desde hace mucho tiempo, con letrero que indica “peligro de desprendimientos”, sin que se advierta obra alguna.

         El Umbral de San Jordi ha sido objeto de pintadas que permanecen desde hace mucho tiempo, atentando contra este bien de nuestro patrimonio.

         Como las restantes entradas referidas al Castillo pone en evidencia el poco amor que los sucesivos gobiernos municipales tienen hacia este bien, no solo pulmón de la ciudad, sino la muestra más imponente de nuestro patrimonio.


         Al igual que en ocasiones anteriores, esta información se hace llegar al alcalde de Alicante.

         Las fotografías han sido tomadas entre la segunda quincena de mayo y la primera de junio ppdo.




viernes, 12 de julio de 2019

CRÓNICA DE LA DESIDIA: EL CASTILLO DE SANTA BÁRBARA(IX)


         Una zona interesante del Castillo de Santa Bárbara, en Alicante, la encontramos tomando el primer desvío de la carretera principal, que conduce hacia La Ereta.

         Apenas nos hemos introducido en ese desvío, hay una zona de aparcamiento desde la que podemos optar entre seguir hacia La Ereta o iniciar el descenso hacia la Avda. de Jaime II por la rampa situada a la derecha, no sin antes contemplar buena parte de la ciudad, en la que la Avda. de Alfonso el Sabio sigue la dirección de una de las murallas de la fortaleza del Benacantil.

         Por la rampa señalada se accede al Parque La Tuna, en el que buena parte de la vegetación original ha desaparecido, hay riego en parterres sin vegetación, fugas de agua por doquier, imbornales totalmente colapsados por tierra y suciedad…y más.

         En resumen, otra muestra más de lo que las distintas administraciones municipales han dejado en situación de abandono y falta de mantenimiento, convirtiendo un espacio ideal para el relax y la tranquilidad en una especie de solar sin atractivo.

         Las fotografías que siguen fueron tomadas entre la segunda quincena de mayo y la primera de junio.

         Como es habitual, por si se interesa en este tema, se envía la información al Sr. Alcalde de Alicante.






jueves, 11 de julio de 2019

CRÓNICA DE LA DESIDIA: EL CASTILLO DE SANTA BÁRBARA(VIII)

    

Una de las laderas del Monte Benacantil, la que linda con la Avda. de Jaime II, fue dotada, en su día, de varios puntos de acceso mediante escaleras y caminos por los cuales el tránsito desde el tráfico de dicha avenida a la pinada se podía hacer mediante un agradable paseo, sin necesidad de utilizar, desde el inicio, la carretera de acceso.

Ha transcurrido el tiempo y, aunque dice que éste todo lo cura, no ocurre así con las obras deficientes, con las construcciones que no se mantienen, con las reparaciones que no se revisan.

Así, en estos caminos, podemos visualizar elementos de mala calidad, como son piedras utilizadas en los muros, que se disgregan, farolas que no funcionan, pavimento que no ha sido repuesto al realizar obras y suciedad en los taludes, mucha suciedad.

El agradable paseo de inicios se transforma ahora, por mor de los incívicos y del nulo interés del consistorio de Alicante, en una lamentable muestra del cumplimiento de uno de los enunciados de la Ley de Murphy: “si algo puede salir mal, saldrá mal”.

Y está comprobado que las cosas salen mal si quien debe ocuparse de controlarlas no lo hace.

Las fotografías que siguen han sido tomadas entre la segunda quincena de mayo y la primera de junio del año actual.

Esta información se envía al alcalde de Alicante, por si no la conociera

(Casualmente, en la semana actual están reponiendo el pavimento citado en el tercer párrafo. Habrá que celebrar la rapidez)





sábado, 29 de junio de 2019

CRÓNICA DE LA DESIDIA: EL CASTILLO DE SANTA BÁRBARA(VII)



    El Castillo de Santa Bárbara, en Alicante, es el lugar que muchos ciudadanos elegimos para respirar aire puro, en un entorno de vegetación que, aunque no está en las mejores condiciones, supone un contraste importante con el asfalto y el tráfico de la ciudad.

    Muchos son los espacios desde los que disfrutar de frescor, dedicarse a observar las gaviotas o, simplemente, sentarse a descansar.

    Luego, cuando uno se ha relajado y empieza a mirar en derredor, se da cuenta de la poca atención que le prestan algunos ciudadanos irresponsables e incívicos. Lamentablemente, no se puede decir que desde el Ayuntamiento de Alicante haya un interés muy pronunciado en llevar a cabo un mantenimiento mínimo de las instalaciones.

    Como muestra, las fotografías que acompañan, tomadas entre la segunda quincena de mayo y la primera de junio.

    Como es habitual, esta información se hace llegar al Alcalde, por si le resulta interesante.
Mobiliario roto, ladrillos levantados

Rejillas de evacuación de aguas colmatadas de tierra y suciedad

Soportes en los que falta parte de los elementos

Restos puerta oxidada, protección muro arrancada, pavimento destrozado



martes, 25 de junio de 2019

CRÓNICA DE LA DESIDIA:EL CASTILLO DE SANTA BÁRBARA(VI)



Para quienes no estamos directamente implicados en una opción política determinada, que opinamos que lo que, realmente, tiene importancia es la forma en que se abordan los asuntos que nos afectan a todos resulta, cuando menos, incoherente el tratamiento que se está dando a algunos aspectos relacionados con la Memoria Histórica.

Se han reacondicionado refugios para que sean visitables, se han cambiado placas de las calles…Todo ello en virtud de la Memoria Histórica

Nuestro Castillo de Santa Bárbara, en Alicante,  tuvo el dudoso honor de albergar a prisioneros de guerra, que dejaron patente su estancia grabando sus nombres sobre las losas, supongo que para, de algún modo, mitigar la angustia por su destino e intentar que el tiempo fuera menos desesperante.

Pues eso, que está al alcance de la vista, para cuya puesta en valor no habría que desenterrar a nadie (cosa que debe ser muy difícil, a tenor de los años transcurridos y los gobiernos de distinto signo) eso, está a la intemperie, sin siquiera una valla o una lámina de metacrilato que lo proteja.

Se ve que esa parte de la Memoria no es interesante.

Por si acaso en nuestro gobierno municipal desconocen esta información, se la haré llegar a nuestro Alcalde .