jueves, 21 de abril de 2016
ALGO MÁS
martes, 19 de abril de 2016
UNA DEPLORABLE REALIDAD
Si cualquier forma de corrupción es execrable y dañina para la sociedad, cuánto más aquélla que afecta directamente a quienes por su cargo, posición social o representatividad son el ejemplo en que se miran los ciudadanos.
Por ello es imprescindible un mayor rigor en las actuaciones policiales y judiciales contra estas personas, de tal modo que la ejemplaridad de las actuaciones que se emprendan sea proporcional al daño social producido. Es por ello que, por ejemplo, los delitos cometidos presuntamente por Manos Limpias y Ausbank , de ser confirmados, deben ser castigados con toda la dureza que permita la legislación.
Lamentablemente la Justicia no ha sido dotada, en su lucha contra la corrupción, de los medios técnicos y humanos con que opera la Hacienda Pública y así vemos como prescriben actuaciones, desaparecen los bienes y los sinvergüenzas siguen campando a sus anchas. Muchos nos preguntamos si es una estrategia diseñada por los políticos para poder actuar con impunidad, seguros de que las carencias del aparato judicial no permitirán operaciones de gran calado contra ellos.
Las escenas que nos presentan a los defraudadores dan la imágen de personas sanas, sonrientes, bien trajeadas, que no reflejan, en absoluto, preocupación por su situación, incluso cuando han pasado por prisión.
Advertimos, tambien con estupor, actuaciones laxas de la Hacienda Pública como la que permite que el Sr. Mario Conde adeude cantidades que son inalcanzables para la mayoría de los ciudadanos o las deudas de clubs deportivos, en tanto que se actúa de manera diligente contra otras personas o colectivos.Nos preguntamos si los "papeles de Panamá" darán lugar a una investigación rápida y exhaustiva que determine si ha habido delitos y se actuará en consecuencia.
No hace mucho me contaron una historia que, aunque sea de ficción tiene tintes de ser auténtica, real. Un dirigente politico con experiencia acompañado de uno recién incorporado, se dirigen a una población en la que visitan la escuela. El director expone a los políticos la deplorable situación del edificio, las carencias de medios y la necesidad de mejorar la educación. El político más avezado escucha atentamente y responde con evasivas:" ya veremos...la situación económica...habrá que aguantar un poco..."
Se dirigen, seguidamente, a la prisión cuyo director les recibe en un despacho impresionante y les acompaña a través del gimnasio, dotado con modernos aparatos, la piscina climatizada y el campo de fútbol en los que los presos entretienen su tiempo. El director expone sus peticiones para mejorar las instalaciones y la comida. El político experto se pronuncia con rotundidad: " no se preocupe...no hay problema...tan pronto vuelva al ministerio daré instrucciones..."
En su viaje de vuelta, el político novato pregunta, extrañado:" Cómo es que al director del colegio le ha respondido con evasivas y al de la cárcel le ha asegurado atender sus peticiones ?" Y el otro le responde :" acaso piensa Vd. Volver a la escuela?"
Estamos a tiempo de construir escuelas y diseñar un sistema educativo eficaz o gastar nuestro dinero en cárceles. Cada uno deberá tomar su elección.
sábado, 16 de abril de 2016
YO, EL INMIGRANTE
cautivo de ese mar que frustra mis deseos
y me niega la libertad de ser libre,
llegan hasta mí los ecos de vuestras risas.
y el frío,lacerante, maquilla mi cuerpo
en endebles tiendas de campaña
os escucho rechazar mi acogida.
vuestras puertas y fronteras me lapidan,
me lanzáis vuestros guardianes que vomitan
feroces gritos y me rocían con pimienta.
la angustia de mi expresión,
las lágrimas que surcan mi rostro,
mientras decidís el tercer plato de la carta
jueves, 14 de abril de 2016
HUEVOS
Como ocurre con el dilema de el huevo y la gallina, con los políticos no tenemos claro si lo primero son las famosas "lineas rojas" que utilizan como excusa para no acordar ,o el no querer acordar es la excusa para crearlas. De uno u otro modo, pasan los días, la incertidumbre no cesa y los ciudadanos vemos, con preocupación, que a los que pretenden gobernarnos les sostienen otros intereses muy distintos a los nuestros.
En su gallinero, todo el trabajo de las gallinas se traduce en picotear siempre lo mismo, comer, beber y poner huevos. Algo muy similar a lo que están acostumbrados ciertos sectores políticos.
Pero, al igual que lo que más molesta a la gallina es que "le toquen los huevos", muchos españoles queremos que los políticos no nos toquen más los nuestros y se dediquen, con el empeño que merece el asunto, a conseguir los acuerdos que posibiliten un gobierno sólido, estable y responsable, capaz de asumir los retos de recuperar empleo, economía, acción social y hacernos sentir, al menos, la fascinación por España que sienten los extranjeros.
Porque es lamentable que los que nos visitan encuentren en nuestra propia tierra más motivos para vivir y amarla que los que estamos dispuestos a reconocer para nosotros.
Entretanto, desde Bruselas se pide a España más recortes para cumplimiento de objetivos. Uno de los desvíos de presupuesto corresponde a la Seguridad Social, que podía reducir el gasto médico a poco que se lo propusieran sus responsables con, por ejemplo: a)más medicina preventiva, b) reduciendo listas de espera, c) prescribiendo la cantidad de medicamentos precisa para los tratamientos.
Pero, claro, para conseguir estos objetivos hay que hacer un esfuerzo y, para eso, hace falta VOLUNTAD
lunes, 11 de abril de 2016
LA CIUDAD HERIDA
Calle Rio Amadorio,sin asfaltar
Calle Dr. Sanchez Sanjulian
viernes, 8 de abril de 2016
TRADICIÓN Y COSTUMBRE
martes, 5 de abril de 2016
A QUIÉN LE INTERESA LA CIUDAD ?
Lamentablemente una parte de los que viven en la ciudad, más que vivir diría que sobreviven. No porque sus circunstancias económicas sean deficientes, sino porque les importa poco la ciudad; se conforman con el techo que les cubre y les es indiferente que la suciedad, la decrepitud, la inacción de quienes gobiernan, la vayan convirtiendo, día a día, en un lugar poco atractivo, del que uno querría alejarse cuanto antes, de tener posibilidades para ello.
Nada en Alicante es como lo recuerdo de niñez. Cierto que había entonces calles sin asfaltar y no había papeleras. Cuando llovía, la calle se llenaba de charcos y chapoteábamos en ellos a riesgo de recibir un pescozón al llegar a casa con los zapatos llenos de barro. Hoy éso ha cambiado. Aunque queda alguna calle abandonada de la mano del Ayuntamiento, ya no hay barro. Pero sigue habiendo charcos que demuestran que todavía hay mucho por hacer para mejora la ciudad y no depende,exclusivamente de los ciudadanos.
Recuerdo que durante las últimas obras realizadas en mi barrio, El Pla, para renovar instalaciones de alcantarillado, uno de los problemas que los vecinos, a través de la Asociación de Vecinos del Pla, planteamos a los técnicos era la necesidad de dotar las calles de las pendientes e imbornales necesarios para la evacuación de las aguas pluviales y evitar los charcos, fuente de molestias para los peatones y de acumulación de suciedad. Como argumento en contra de nuestra petición se esgrimía que Pla significaba "plano" en valenciano y que al ser una zona plana no era fácil dicha evacuación.
Hubo controversia y, en algunas zonas tuvimos éxito y en otras menos, con lo cual sigue habiendo charcos, pero no por el hecho de que El Pla sea plano, sino porque pensar en solucionar los problemas exige esfuerzo y no siempre se está dispuesto a realizarlo.
Por si fuera poco, la descoordinación entre concejalías, el desinterés, la falta de control o vaya Vd. a saber qué otra razón poco razonable, han ido dando lugar, en el transcurso de las pasadas legislaturas a deficiencias cada vez más notables.
Si días pasados fue un imbornal con malvas incluidas, hoy presento otro cuya limpieza no se ha realizado correctamente desde su instalación, puesto que la trampilla está sellada por el asfalto y, por tanto, no se puede abrir. ¿Quién tiene la responsabilidad del mantenimiento?
Otra foto ilustra una calle , también de El Pla, en la que la pendiente deja las aguas retenidas en uno de los lados, hasta que desaparece por la evaporación, mientras el único imbornal está en la parte opuesta, donde no es necesario.
¿Difícil de resolver? No, pero sí más costoso que si en su momento hubiera habido un control más riguroso de las obras.





