jueves, 21 de abril de 2016

ALGO MÁS









Si, a estas alturas, hay quien se pregunta cómo es posible que las encuestas otorguen mayoría de votos en unas hipotéticas elecciones (me temo que no tan hipotéticas) al Partido Popular, a mí se me ocurren varias:

A)   a los demás partidos les importa más que nada "tirar al PP" y el programa es secundario.

B)   la transparencia, tan pregonada por todos, sigue sin llevarse a cabo

C)   dado que se ha demostrado que la mayoría mienten, qué partido asegura a un ciudadano, hasta ahora votante del PP,  que la opción que le propone es mejor.

D)   se ha hecho más importante ser " el que forme gobierno y mande " que buscar los puntos de encuentro que permitan un gobierno de coalición, estable.

E)    todos "disfrutan" aireando las "vergüenzas" ajenas, olvidando que las propias también están revoloteando por ahí.

F)    si pretender gobernar sin considerar a las minorías es un error, no lo es menos el pretenderlo sin contar con las mayorías

G) las cuestiones de protocolo también importan y no a todos los sitios es correcto ir descamisado

Y aquí cada uno puede continuar exponiendo más razones, que las hay. Por tanto, los “otros” tendrán que hacer algo más si quieren llegar a la Moncloa

Además, estoy convencido de que el PP obtendría mejor valoración si no fuera Rafael Hernando su portavoz. Ignoro si (presuntamente) adopta a propósito expresiones cínicas y de prepotencia, o es que le salen de dentro.

Por otra parte, Mariano Rajoy ha sufrido un desgaste muy importante por las medidas tomadas durante su mandato y eso le está pasando factura. ¿No tiene el PP otro dirigente con mejor imagen? Creo que sí.

Pero, como muchas otras cosas, es cuestión de opiniones.

martes, 19 de abril de 2016

UNA DEPLORABLE REALIDAD

Si cualquier forma de corrupción es execrable y dañina para la sociedad, cuánto más aquélla que afecta directamente a quienes por su cargo, posición social o representatividad son el ejemplo en que se miran los ciudadanos.

Por ello es imprescindible un mayor rigor en las actuaciones policiales y judiciales contra estas personas, de tal modo que la ejemplaridad de las actuaciones que se emprendan sea proporcional al daño social producido. Es por ello que, por ejemplo, los delitos cometidos presuntamente por Manos Limpias y Ausbank , de ser confirmados, deben ser castigados con toda la dureza que permita la legislación.

Lamentablemente la Justicia no ha sido dotada, en su lucha contra la corrupción,  de los medios técnicos y humanos con que opera la Hacienda Pública y así vemos como prescriben actuaciones, desaparecen los bienes y los sinvergüenzas siguen campando a sus anchas. Muchos nos preguntamos si es una estrategia diseñada por los políticos para poder actuar con impunidad, seguros de que las carencias del aparato judicial no permitirán operaciones de gran calado contra ellos.

Las escenas que nos presentan a los defraudadores dan la imágen de personas sanas, sonrientes, bien trajeadas, que no reflejan, en absoluto, preocupación por su situación,  incluso cuando han pasado por prisión.

Advertimos, tambien con estupor, actuaciones laxas de la Hacienda Pública como la que permite que el Sr. Mario Conde adeude cantidades que son inalcanzables para la mayoría de los ciudadanos  o las deudas de clubs deportivos,  en tanto que se actúa de manera diligente contra otras personas o colectivos.Nos preguntamos si los "papeles de Panamá" darán lugar a una investigación rápida y exhaustiva que determine si ha habido delitos y se actuará en consecuencia.

No hace mucho me contaron una historia que, aunque sea de ficción tiene tintes de ser auténtica,  real. Un dirigente politico con experiencia acompañado de uno recién incorporado, se dirigen a una población en la que visitan la escuela. El director expone a los políticos la deplorable situación del edificio,  las carencias de medios y la necesidad de mejorar la educación.  El político más avezado escucha atentamente y responde con evasivas:" ya veremos...la situación económica...habrá que aguantar un poco..."

Se dirigen, seguidamente, a la prisión cuyo director les recibe en un despacho impresionante y les acompaña a través del gimnasio, dotado con modernos aparatos, la piscina climatizada y el campo de fútbol en los que los presos entretienen su tiempo. El director  expone sus peticiones para mejorar las instalaciones y la comida. El político experto se pronuncia con rotundidad: " no se preocupe...no hay problema...tan pronto vuelva al ministerio daré instrucciones..."

En su viaje de vuelta, el político novato pregunta, extrañado:" Cómo es que al director del colegio le ha respondido con evasivas y al de la cárcel le ha asegurado atender sus peticiones ?" Y el otro le responde :" acaso piensa Vd. Volver a la escuela?"

Estamos a tiempo de construir escuelas y diseñar un sistema educativo eficaz o gastar nuestro dinero en cárceles. Cada uno deberá tomar su elección.

sábado, 16 de abril de 2016

YO, EL INMIGRANTE

      Mientras el miedo me consume,
cautivo de ese mar que frustra mis deseos
y me niega la libertad de ser  libre,
llegan hasta mí los ecos de vuestras risas.


     Mientras las alambradas me arrancan la piel
y el frío,lacerante, maquilla mi cuerpo
en endebles tiendas de campaña
os escucho rechazar mi acogida.

     Mientras mis manos se alzan en demanda de ayuda
vuestras puertas y fronteras me lapidan,
me lanzáis vuestros guardianes  que vomitan
feroces gritos y me rocían con pimienta.

     Y miráis impasibles mi cuerpo magullado,
la angustia de mi expresión,
las lágrimas que surcan mi rostro,
mientras decidís  el tercer plato de la carta


 

jueves, 14 de abril de 2016

HUEVOS

Como ocurre con el  dilema de el huevo y la gallina, con los políticos no tenemos claro si lo primero son las famosas "lineas rojas" que utilizan como excusa para no acordar ,o el no querer acordar es la excusa para crearlas. De uno u otro modo, pasan los días,  la incertidumbre no cesa y los ciudadanos vemos, con preocupación,  que a los que pretenden gobernarnos les sostienen otros intereses muy distintos a los nuestros.

En su gallinero, todo el trabajo de las gallinas se traduce en picotear siempre lo mismo, comer, beber y poner huevos. Algo muy similar a lo que están acostumbrados ciertos sectores políticos.

Pero, al igual que lo que más molesta a la gallina es que "le toquen  los huevos", muchos españoles queremos que los políticos no nos toquen más los nuestros y se dediquen, con el empeño que merece el asunto, a conseguir los acuerdos que posibiliten un gobierno sólido, estable y responsable, capaz de asumir los retos de recuperar empleo, economía,  acción social y hacernos sentir, al menos, la fascinación por España que sienten los extranjeros.

Porque es lamentable que los que nos visitan encuentren en nuestra propia tierra más motivos para vivir y amarla que los que estamos dispuestos a reconocer para nosotros.

Entretanto, desde Bruselas se pide a España más recortes para cumplimiento de objetivos. Uno de los desvíos de presupuesto corresponde a la Seguridad Social, que podía reducir el gasto médico a poco que se lo propusieran sus responsables con, por ejemplo: a)más medicina preventiva, b) reduciendo listas de espera, c) prescribiendo la cantidad de medicamentos precisa para los tratamientos.

Pero, claro, para conseguir estos objetivos hay que hacer un esfuerzo y, para eso, hace falta VOLUNTAD

lunes, 11 de abril de 2016

LA CIUDAD HERIDA



Paseando por la ciudad de Alicante, es inevitable fijar la mirada en las múltiples heridas que cubren sus calles, no tanto como tributo a las instalaciones de infraestructuras que utilizamos para hacer más cómoda (¿?) nuestra existencia, como  muestra de la inveterada costumbre, rayana en la tradición, de nuestras corporaciones municipales en no cumplir con sus obligaciones de control, de manera adecuada.

            No hay que caminar mucho para advertir zanjas que se taparon de cualquier manera, a veces con materiales inadecuados y que dejan visible su impronta sobre el negro del asfalto, o modificaciones de aceras o calzadas que se han dejado a medio acabar o, incluso, alguna calle sin asfaltar convertida por mor de las incívicas actuaciones de algunos ciudadanos en eventual cagadero de sus mascotas.

            Unos días atrás, contemplaba con asombro cómo, con gran profusión de medios técnicos y humanos, se llevaba a cabo la tarea de reponer el asfalto que había sido retirado recientemente durante la conexión a la red de alcantarillado de los desagües de un edificio. Y el asombro era, precisamente, porque se trataba de una obra reciente, en tanto que otras, similares y de mayor envergadura siguen, incluso años,  sin recibir el tratamiento para restituir la calle a su estado original.

            Me pregunto si hay empresas instaladoras que gozan de algún privilegio en este sentido o es, simple y llanamente, que no hay por parte del Ayuntamiento la correspondiente labor inspectora que compruebe que, una vez realizada la obra, se repone el pavimento a su estado original por quienes la llevaron a cabo.

            Mientras tanto, como siempre, si en alguna ocasión se asfaltan las zonas afectadas, los alicantinos pagaremos con nuestros impuestos por lo que desde el Ayuntamiento no se ha controlado.

Asfaltado en C/Gonzalo Mengual

Calle Rio Amadorio,sin asfaltar
Calle Dr. Sanchez Sanjulian


 
           
           

viernes, 8 de abril de 2016

TRADICIÓN Y COSTUMBRE





         La festividad de la Santa Faz, de gran arraigo entre la población alicantina, es una “tradición” que arrastra tras de sí muchos seguidores. Cierto es que, como se suele decir, “ni son todos los que están, ni están todos los que son”, puesto que parte de los que acuden lo hacen sólo con el ánimo de pasar el día haciendo algo diferente, sin connotación religiosa alguna. También ocurre que hay quien, queriendo estar, no puedo hacerlo por distintas causas.

         Sí ha tenido, a lo largo de los años que la conozco, la particularidad de que las corporaciones municipales, de cualquier signo, sin fisuras, han acudido porque era y es “tradición “. Y la “tradición”, a pesar de lo que crean algunos, no por antigua es mala (aunque haya algunas que sean cuestionables) y no por ser de una ideología distinta a la propia debe tratarse con desprecio. Al fin y al cabo la “tradición” es mucho más que las personas que participan. 

         Hablemos de “costumbre”. Aunque guarda un cierto parecido con “tradición” no tiene su arraigo y se corresponde más con actuaciones de índole personal, aunque tras su reiteración puede convertirse en ésta, con el paso del tiempo.

         Hoy quiero referirme a la lamentable “costumbre” de utilizar los espacios públicos como vertedero, lo que nos ha permitido contemplar, una vez más, como se ha aprovechado la “tradición” de la Romería de la Santa Faz para llenar calles, carreteras y playas de papeles, basura, bolsas, vasos y botellas. Si no se toman medidas al respecto, esta “costumbre”  (deplorable) acabará convirtiéndose en “tradición” y ya no será necesario que haya una empresa que limpie, porque será imposible hacerlo.

         Y, aunque no tengo participación alguna en ninguna cadena de alimentación, también me parece una “costumbre” que habría que desterrar, la de “tomar prestados” los carritos de compra para ir a la Romería y dejarlos luego abandonados en cualquier lugar.

         “Tradición” y “costumbre” pueden y deben ir de la mano, pero me temo que el olvido en que se tienen conceptos como respeto, responsabilidad, esfuerzo, necesarios para que la sociedad tenga futuro, haga bastante ardua la tarea de erradicar las “malas costumbres”
        

martes, 5 de abril de 2016

A QUIÉN LE INTERESA LA CIUDAD ?

Vivir en la ciudad, en mi caso Alicante, no tiene que ver únicamente con la necesidad de tener un lugar donde estar ubicado, afortunadamente. Es algo más, es amarla, sentirla como cosa propia, cuidarla como si no lo fuera.

Lamentablemente una parte de los que viven en la ciudad, más que vivir diría que sobreviven. No porque sus circunstancias económicas sean deficientes, sino porque les importa poco la ciudad; se conforman con el techo que les cubre y les es indiferente que la suciedad, la decrepitud, la inacción de quienes gobiernan, la vayan convirtiendo, día a día, en un lugar poco atractivo, del que uno querría alejarse cuanto antes, de tener posibilidades para ello.

Nada en Alicante es como lo recuerdo de niñez. Cierto que había entonces calles sin asfaltar y no había papeleras. Cuando llovía, la calle se llenaba de charcos y chapoteábamos en ellos a riesgo de recibir un pescozón al llegar a casa con los zapatos llenos de barro. Hoy éso ha cambiado. Aunque queda alguna calle abandonada de la mano del Ayuntamiento, ya no hay barro. Pero sigue habiendo charcos que demuestran que todavía hay mucho por hacer para mejora la ciudad y no depende,exclusivamente de los ciudadanos.

Recuerdo que durante las últimas obras realizadas en mi barrio, El Pla, para renovar instalaciones de alcantarillado, uno de los problemas que los vecinos, a través de la Asociación de Vecinos del Pla, planteamos a los técnicos era la necesidad de dotar las calles de las pendientes e imbornales necesarios para la evacuación de las aguas pluviales y evitar los charcos, fuente de molestias para los peatones y de acumulación de suciedad. Como argumento en contra de nuestra petición se esgrimía que Pla significaba "plano" en valenciano y que al ser una zona plana no era fácil dicha evacuación.

Hubo controversia y, en algunas zonas tuvimos éxito y en otras menos, con lo cual sigue habiendo charcos, pero no por el hecho de que El Pla sea plano, sino porque pensar en solucionar los problemas exige esfuerzo y no siempre se está dispuesto a realizarlo.

Por si fuera poco, la descoordinación entre concejalías, el desinterés, la falta de control o vaya Vd. a saber qué otra razón poco razonable, han ido dando lugar, en el transcurso de las pasadas legislaturas a deficiencias cada vez más notables.

Si días pasados fue un imbornal con malvas incluidas, hoy presento otro cuya limpieza no se ha realizado correctamente desde su instalación, puesto que la trampilla está sellada por el asfalto y, por tanto, no se puede abrir. ¿Quién tiene la responsabilidad del mantenimiento?

Otra foto ilustra una calle , también de El Pla, en la que la pendiente deja las aguas retenidas en uno de los lados, hasta que desaparece por la evaporación, mientras el único imbornal está en la parte opuesta, donde no es necesario.

¿Difícil de resolver? No, pero sí más costoso que si en su momento hubiera habido un control más riguroso de las obras.