viernes, 8 de abril de 2016

TRADICIÓN Y COSTUMBRE





         La festividad de la Santa Faz, de gran arraigo entre la población alicantina, es una “tradición” que arrastra tras de sí muchos seguidores. Cierto es que, como se suele decir, “ni son todos los que están, ni están todos los que son”, puesto que parte de los que acuden lo hacen sólo con el ánimo de pasar el día haciendo algo diferente, sin connotación religiosa alguna. También ocurre que hay quien, queriendo estar, no puedo hacerlo por distintas causas.

         Sí ha tenido, a lo largo de los años que la conozco, la particularidad de que las corporaciones municipales, de cualquier signo, sin fisuras, han acudido porque era y es “tradición “. Y la “tradición”, a pesar de lo que crean algunos, no por antigua es mala (aunque haya algunas que sean cuestionables) y no por ser de una ideología distinta a la propia debe tratarse con desprecio. Al fin y al cabo la “tradición” es mucho más que las personas que participan. 

         Hablemos de “costumbre”. Aunque guarda un cierto parecido con “tradición” no tiene su arraigo y se corresponde más con actuaciones de índole personal, aunque tras su reiteración puede convertirse en ésta, con el paso del tiempo.

         Hoy quiero referirme a la lamentable “costumbre” de utilizar los espacios públicos como vertedero, lo que nos ha permitido contemplar, una vez más, como se ha aprovechado la “tradición” de la Romería de la Santa Faz para llenar calles, carreteras y playas de papeles, basura, bolsas, vasos y botellas. Si no se toman medidas al respecto, esta “costumbre”  (deplorable) acabará convirtiéndose en “tradición” y ya no será necesario que haya una empresa que limpie, porque será imposible hacerlo.

         Y, aunque no tengo participación alguna en ninguna cadena de alimentación, también me parece una “costumbre” que habría que desterrar, la de “tomar prestados” los carritos de compra para ir a la Romería y dejarlos luego abandonados en cualquier lugar.

         “Tradición” y “costumbre” pueden y deben ir de la mano, pero me temo que el olvido en que se tienen conceptos como respeto, responsabilidad, esfuerzo, necesarios para que la sociedad tenga futuro, haga bastante ardua la tarea de erradicar las “malas costumbres”
        

martes, 5 de abril de 2016

A QUIÉN LE INTERESA LA CIUDAD ?

Vivir en la ciudad, en mi caso Alicante, no tiene que ver únicamente con la necesidad de tener un lugar donde estar ubicado, afortunadamente. Es algo más, es amarla, sentirla como cosa propia, cuidarla como si no lo fuera.

Lamentablemente una parte de los que viven en la ciudad, más que vivir diría que sobreviven. No porque sus circunstancias económicas sean deficientes, sino porque les importa poco la ciudad; se conforman con el techo que les cubre y les es indiferente que la suciedad, la decrepitud, la inacción de quienes gobiernan, la vayan convirtiendo, día a día, en un lugar poco atractivo, del que uno querría alejarse cuanto antes, de tener posibilidades para ello.

Nada en Alicante es como lo recuerdo de niñez. Cierto que había entonces calles sin asfaltar y no había papeleras. Cuando llovía, la calle se llenaba de charcos y chapoteábamos en ellos a riesgo de recibir un pescozón al llegar a casa con los zapatos llenos de barro. Hoy éso ha cambiado. Aunque queda alguna calle abandonada de la mano del Ayuntamiento, ya no hay barro. Pero sigue habiendo charcos que demuestran que todavía hay mucho por hacer para mejora la ciudad y no depende,exclusivamente de los ciudadanos.

Recuerdo que durante las últimas obras realizadas en mi barrio, El Pla, para renovar instalaciones de alcantarillado, uno de los problemas que los vecinos, a través de la Asociación de Vecinos del Pla, planteamos a los técnicos era la necesidad de dotar las calles de las pendientes e imbornales necesarios para la evacuación de las aguas pluviales y evitar los charcos, fuente de molestias para los peatones y de acumulación de suciedad. Como argumento en contra de nuestra petición se esgrimía que Pla significaba "plano" en valenciano y que al ser una zona plana no era fácil dicha evacuación.

Hubo controversia y, en algunas zonas tuvimos éxito y en otras menos, con lo cual sigue habiendo charcos, pero no por el hecho de que El Pla sea plano, sino porque pensar en solucionar los problemas exige esfuerzo y no siempre se está dispuesto a realizarlo.

Por si fuera poco, la descoordinación entre concejalías, el desinterés, la falta de control o vaya Vd. a saber qué otra razón poco razonable, han ido dando lugar, en el transcurso de las pasadas legislaturas a deficiencias cada vez más notables.

Si días pasados fue un imbornal con malvas incluidas, hoy presento otro cuya limpieza no se ha realizado correctamente desde su instalación, puesto que la trampilla está sellada por el asfalto y, por tanto, no se puede abrir. ¿Quién tiene la responsabilidad del mantenimiento?

Otra foto ilustra una calle , también de El Pla, en la que la pendiente deja las aguas retenidas en uno de los lados, hasta que desaparece por la evaporación, mientras el único imbornal está en la parte opuesta, donde no es necesario.

¿Difícil de resolver? No, pero sí más costoso que si en su momento hubiera habido un control más riguroso de las obras.




miércoles, 30 de marzo de 2016

INSPECTORES





            Uno, que es curioso por naturaleza, camina por la ciudad y observa. La ciudad ya no es lo que era cuando uno era joven y había muchos espacios abiertos, muchas calles sin asfaltar y pocos mamotreto-edificios, porque eso de la especulación no había desarrollado su particular visión de la ética.
            Ahora la ciudad está casi asfaltada, y digo casi, porque al menos hay un trozo sin asfaltar en el barrio de El Pla, si mi memoria no me falla, en Calle Rio Amadorio. Seguro que habrá una explicación para ello y muy buena, pero todavía no he tenido la oportunidad de conocerla. Espero que no sea algo tan difícil como el, al parecer, imposible acuerdo entre los partidos a nivel nacional, para formar gobierno.
            La ciudad tiene muchas deficiencias cuya subsanación, con un poco de colaboración ciudadana y un bastante de aportación municipal, podrían quedar resueltas. No lo digo solo para que eso de “Alicante, guapa, guapa y guapa”  se hiciera realidad (que con algunos matices ya me gustaría, aunque no participe de las ideas de su promotora). También, porque la ciudad reúne los requisitos necesarios para ser una ciudad amable. Pero ya se sabe que, muchas veces, lo necesario no es, también, lo suficiente.
            El tema de la limpieza de Alicante deja mucho que desear. No voy a negar que hay un componente que tiene que ver con la actuación de los ciudadanos, que ignoran papeleras o dejan la basura en cualquier parte, o no tienen inconveniente en que su perro satisfaga sus necesidades fisiológicas (en la puerta del vecino, por supuesto, no en la propia).
            ¿Hace lo suficiente la empresa de limpieza? ¿Controla lo necesario el Ayuntamiento de Alicante?
            Permítanme que lo dude. Y no es una afirmación gratuita. Puedo probarlo en cualquier momento.
            Según fuentes municipales, el coste de los 7 inspectores de limpieza, que dicen que había, durante el año 2015 fue de 307.244,70 €, en el que se incluían 25.743,69 € en concepto de “productividad”. Esto supone alrededor de 29.321 € por inspector, al año, deducido el coste de la S. Social. No parece que sea un sueldo despreciable…
            ¿Cuáles son los cometidos de estos inspectores? ¿Qué se considera que es “limpieza”?.
            Seguramente son conceptos cuya definición es ardua. Tal vez por ello, cuando un ciudadano como yo, en uno de sus paseos encuentra un imbornal como el de la foto, en el que las malvas ponen su nota de verdor, debe preguntarse si el imbornal está sucio o si se trata de una nueva estrategia municipal para incrementar el número de zonas verdes.


           
           

lunes, 28 de marzo de 2016

PASOTISMO O REFLEXIÓN ?

A la vista del "relax" con que los políticos españoles se han tomado el asunto de las negociaciones para formar gobierno y evitar, asi, unas nuevas y costosas elecciones, se me ocurren, al menos dos razones:

a) han visto la situación tan dificil y necesaria de una ayuda de naturaleza superior que, vestidos de capuchinos, han hecho penitencia en alguna de las diversas procesiones de nuestra Semana Santa, pidiendo "iluminación"

b) siguen yendo cada uno a la suya y, conscientes de la inutilidad de las reuniones, se han dedicado por completo a la vida tranquila y vacacional, cargándose las pilas para competir en unas elecciones inevitables.

Sea cual sea la razón,  es una sinrazón, porque no estamos en una situación como para "echar truenos", tanto porque las Fallas de Valencia han pasado como porque las Hogueras de San Juan están,  todavía,  lejos.

Creo que la mayoría de la población aceptaríamos bien un gobierno de consenso entre varias fuerzas políticas que permitiera, por un lado, romper situaciones anteriores de políticas "de rodillo" en que el partido único,  sin oposición efectiva, actuara a su antojo y, por otro lado, al reunir distintas sensibilidades posibilitara medidas que pudieran unir tanto aspectos técnicos como sociales,  que permitieran afrontar un futuro de desarrollo sostenible y con sensibilidad hacia los problemas que originan las, cada vez mayores, diferencias entre las personas.

Sería deseable que la sensatez, a modo de "síndrome de Estocolmo" hiciera presa en los políticos para que no se sintieran  secuestrados
por sus propias "ideas de partido" y asumieran lo que conviene a toda la población.

sábado, 26 de marzo de 2016

LEYENDAS DE LA PASIÓN

Ayer, entre palmas y olivo
hoy, entre alambradas de espino.
Ayer entre alabanzas y vítores,
hoy entre la insensibilidad de los hombres


Ayer, en un asno cabalgando.
Hoy, con los pies arrastrando.
Ayer , por todos oído
hoy por nadie querido.

Ayer, por treinta monedas vendido
hoy, por seis millones lo ha sido
Ayer pisaba sobre mantos tendidos
Hoy entre fango y charcos metido

Ayer, recorriendo caminos
Hoy, arrastrando su olvido
Ayer Pilatos se lavó las manos
Hoy, fingimos que no las ensuciamos

Ayer entre dos ladrones
Hoy...hoy no cabe entre tantos

miércoles, 23 de marzo de 2016

QUO VADIS ?

Reconozco que soy un nostálgico del cine de antes, de ese que tenía argumento, más allá de una señora estupenda y una cama bien mullida. Quizá,  por éso,  hoy he vuelto a ver la película Quo vadis ?

Quo vadis ? Adónde vas? Es una buena pregunta, que me gustaría hacerle a cada uno de nuestros políticos.  Me temo que, más de uno, respondería N.P.I. cuya traducción obvio, por consideración a las personas sensibles y por considerar, también,  que es perfectamente inteligible por las menos sensibles. Al menos preferiría esa respuesta, en lugar de la que temo.

Quizá,  como en la película,  hay quien está dispuesto a incendiarlo todo, aún a costa de las víctimas más inocentes. Todo con tal de componer "su"  propia obra, al margen de lo que los involuntarios actores - víctimas precisen.

Tenemos,  como en la película, una buena dosis de circo en la que no faltan los aplausos y gritos de quienes ,siempre, están de acuerdo con "los de arriba" , independientemente de quien resulte dañado.

Ahora, el circo abarca un ámbito similar al de la antigua Roma y los "cristianos" son esos emigrantes forzosos, empujados entre unas y otras fronteras, mientras huyen de sus respectivos incendios. Los leones son el frío y el mar.La diferencia es que hay menos sangre.

Lo que me temo es que, a base de ver el "espectáculo" todos los días,  quienes se están quedando sin sangre, no por perderla, sino por haberla cambiado por horchata, somos nosotros.

martes, 22 de marzo de 2016

EL SILENCIO COMO MÉTODO

Una de las tácticas que se suele emplear para conseguir que los ciudadanos se aburran y cesen en sus reivindicaciones es el silencio. No respondiendo , llega ese momento en el que el ciudadano se dice : "total, para qué reclamar, si no me hacen caso".
El gobernante de turno aprovecha la ocasión y actúa como le viene en gana.
Tengo la experiencia de la anterior corporación municipal y  veo que esta sigue el mismo camino. El 29 de enero presenté en el Registro del Ayuntamiento sendos escritos dirigidos a Concejalías de Protección Animal y Limpieza, instando a que se tomaran medidas de conformidad con la normativa vigente, en materia de suciedad producida por perros. Ni siquiera he merecido la cortesía de un acuse de recibo.
Por ello, con fecha 17 de marzo, en el escrito que sigue, volví a reclamar-esta vez al Alcalde de Alicante- se implicara en el tema. Pero por si le parecía poco interesante que un ciudadano le hiciera la petición, acompañaba 208 firmas de otros tantos que se adherían a la misma.
No sé si, pese a ello, habrá respuesta o se tomarán las medidas que solicitamos, pero seguiré insistiendo hasta que lo consiga.