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miércoles, 8 de enero de 2020

BATIENDO RECORDS(I)








A lo largo de mi vida, bastante extensa, he conocido varias clases de personas:


a)Que, ante cualquier problema, trabajan por buscar una solución

b)Que a todo le encuentran problemas

c)Que crean problemas, se desentienden y esperan que otros los resuelvan

d)Que crean problemas y se ofrecen como únicos capaces de resolverlos

e)Que no ven problemas por ninguna parte y dejan que todo siga como está



Sigo desde hace años, con preocupación, la situación cada vez más extendida de suciedad en mi Barrio de El Pla (también en otros) y tras muchas horas de trabajo enviando avisos, instancias, correos, a la UTE de Limpieza, al Ayuntamiento…he deducido que, en nuestro gobierno municipal y con respecto a Limpieza, de entre esas clases de personas que cito, a las únicas que no he conseguido localizar son a las indicadas en a).


En cuanto a los ciudadanos, son bastante habituales las clases c) y e), que son quienes dan lugar al origen de la suciedad.


Es más, me atrevería a decir que hay quien hace todo lo posible porque en este asunto concreto de la Limpieza se puedan batir marcas, capaces de figurar en cualquier anuario de la Guía Guinnes de los Records.


Hoy, un ejemplo: la fotografía ilustra un objeto que ha permanecido sin ser retirado por los servicios de Limpieza, al menos, desde el 24 de noviembre hasta el 30 de diciembre. Es decir, TREINTA Y SIETE DÍAS. Pero, según los responsables del Ayuntamiento de Alicante, la UTE de Limpieza “cumple”



lunes, 13 de noviembre de 2017

PAN




     Un dicho, que no se utiliza mucho actualmente, conviene en que “Cada vez que habla, sube el pan”. Era una forma de decir que las afirmaciones de alguien daban lugar a problemas para los demás.
     Hoy, el pan sube sin necesidad de que nadie hable y quizá,  también,  por el silencio de quien debiera hablar para impedirlo, pero este “quien” siempre es un político y los políticos, en general, manejan acrobáticamente y con total descaro algo que han llamado “programa” que no es más que una serie de ficciones, alguna tal vez realizable, que han sido concebidas por un grupo mínimo de personas (los idearios) que no tienen el menor reparo en utilizar la ley del embudo para hacerlas tragar al resto de ciudadanos.
     El pan, como buena parte de los alimentos, cuesta poco, pero se vende por mucho, aunque, generalmente, el que paga ese mucho es el comprador, el que cobra menos es el productor y el que “se forra” es el intermediario.
     En la política viene a suceder algo así. Si consideramos la nación como un mercado, nosotros, los productores cobramos poco, los políticos bastantes más y los intermediarios, que son los que empujan a los políticos para que procuren que cobremos poco, son quienes se llevan la tajada.
     Esos que empujan a los políticos comen poco pan y, si lo hacen, es porque, además de sacar el jugo a los demás (incluidos los políticos), también les gusta “rebañar” el plato para dejarlo limpio.
     Los que intentamos comer pan nos las vemos y deseamos para encontrar alguno que sea comestible y no una versión rápida de la suela de alpargata barata, que cuando está caliente es relativamente blanda y flexible pero que, cuando se enfría, ya es otro cantar.
     Seguramente, previendo esto de ahora, se inventó aquello de “al pan pan y, al vino, vino”. Aunque hay más de uno que “vino, afanó y se largó “quizá porque hizo su propia versión de “No sólo de pan vive el hombre…”, olvidando que “No hay pan para tanto chorizo”.
     Pero, en fin, habrá más días (espero) para hablar de esto…



miércoles, 27 de enero de 2016

DICEN QUE LA DISTANCIA...

Créanme que yo entiendo a los políticos de Podemos cuando protestan porque les han relegado a sillones de "segunda clase" y no es que haya coincidencia entre todos sus planteamientos y los míos,  acerca de lo que hay que hacer y cómo,  para gobernar España.

En una preciosa canción se expone que " la distancia es el olvido" y uno, que para llegar a donde está ha tenido que sufrir el alejamiento, se da cuenta de que hay que estar lo más cerca posible de quien toma las decisiones porque, entre otras cosas, quien  está lejos no aparece claramente en la foto y hoy, donde los medios de comunicación evidencian el puesto que ocupa cada uno, no hay que despreciar la oportunidad de estar en primera fila. Aunque no hay que olvidar la contrapartida; si el orador está "largando un rollo" siempre es más fácil escaquearse haciendo crucigramas, leyendo los "tuits" o dando una siestecilla, amparado en las gafas de sol.

Más a más, como dirían mis amigos catalanes, el problema se agrava si, como a mí me sucede, uno está un poco "teniente" y necesita aguzar el oído si pretende enterarse de lo que se habla en el estrado. Aunque, a veces, para lo que hay que oir...

Yo no sé si, por otra parte, los de Podemos saben bailar, pero me da el pálpito de que no. Hago una comparación conmigo (que no sé bailar) y que me las veo y deseo cuando algún amigo propone el baile de las sillas, porque la mayoría de las veces quedo fuera de juego. Así es, que no resulta tan grave sentarse en un sitio distinto al que uno pretendía.  Sería mucho peor quedarse como yo, sin seguir jugando.

Como ya he dicho en otras ocasiones, hay cosas mucho más importantes de los que preocuparse y si Podemos y sus políticos quieren, de verdad, servir a los ciudadanos, deben ponerse las pilas porque hay más de 4 millones de parados, muchos trabajos basura, mucho sinvergüenza pululando y tanto fraude dando vueltas, que si se recuperara el dinero se acabarían nuestros problemas.

Que esos sí son problemas.

domingo, 18 de octubre de 2015

A RELOJ PARADO

Mi reloj está parado. No me refiero a mi reloj vital, ni a ése del pensamiento; éste último tan engrasado que ya me gustaría, ( ya !) que en algún momento me dejara tranquilo para poder saber qué es eso de tener " la mente vacía " cosa que, por supuesto, no es asimilable a "tener la cabeza hueca" algo que ,lamentablemente, no es infrecuente.

Pues el que está parado, es (nada más y nada menos) que el reloj del salón. Ése que, cuando ella me pregunta : "cariño, qué hora es ?", yo, como quien no quiere la cosa, aparto mis ojos del libro que estoy leyendo y, con absoluta certeza, digo: " es la hora de cenar". ( a veces es otra hora, por supuesto).

Pero, hete aquí que, desde hace unos días el reloj está parado. No hay señal de signos vitales y marca, a cualquier hora del día las nueve y doce minutos.

Le he movido la manecilla. He cambiado las pilas. He limpiado los contactos...Ni por ésas.

Obvio es decirlo, pero no saber la hora tiene una indiscutible ventaja: fácilmente me "pierdo" el telebasudiario, con lo que dejo de escuchar las consabidas sandeces y cruces de "halagos" con que buena parte de nuestros politiquillos intentan deleitarnos, pretendiendo cada uno de ellos ser el que dice la verdad.

Alguien podrá pensar que lo que quiero es huir de los problemas de nuestra sociedad, escondiéndome en el agujero de la insolidaridad. Podría ser cierto si no se diera el caso de que los problemas sin resolver vienen siendo los mismos desde hace tiempo y, lamentablemente, también son los mismos quienes, pudiendo hacer algo por resolverlos, siguen empeñados en otras cuestiones.

Así, que creo que no es sólo mi reloj el que está parado.

viernes, 9 de octubre de 2015

PREPOTENCIA ?

Algo que hemos achacado a los partidos políticos anteriores a estas últimas elecciones era la prepotencia. Esos gestos y manifestaciones,  a veces rayanas en lo chulesco, que expresaban claramente su modo de ser y de vivir la democracia.

"Me habéis votado, tengo la mayoría,  hago lo que quiero, porque es lo que vosotros queréis", parecía ser el estribillo de su canción,  cantada unas veces a coro y otras en solitario, aunque la música fuera estridente y la audiencia terminara marchándose,  con la excusa de ir al baño.

El resultado final ya lo hemos visto. Aunque todos encuentran el argumento apropiado para justificarlo ( ante una audiencia entregada, por supuesto) deja bien a las claras que no es lo que buena parte de la población quiere o cree necesitar.

Uno podría caer en la tentación de pensar que con la llegada al poder de las nuevas opciones políticas la chulería se había terminado. Craso error !. También tenemos en algunos de los actuales dirigentes ésos ramalazos de conducta que les hace manifestar que ellos, y no otros, son los salvadores de la patria, porque su fórmula es la adecuada.

Los graves problemas que afectan a la población,  como el desempleo, la bajada de salarios... no son primordiales,  porque otras cuestiones, de tipo visceral , se acometen con energía,  como si con ello fuera posible que llegara más pan a la mesa o un trabajo de mayor calidad.

Se expuso hasta la saciedad que se gobernaría para todos y luego vemos que, como los anteriores, ese todos se refería a "los suyos", a los incondicionales, capaces tanto de aplaudir a una calabaza vacía como de repudiar una idea ajena, por el solo y simple hecho de no haber sido de "ellos".

Uno, pese a todo, quizá porque conoce a algunas de las personas que ahora gobiernan, tiende a disculpar actuaciones argumentando que "se han encontrado con lo que no pensaban"; "no ha habido colaboración" ,etc. Uno, no puede apartar de su mente la idea de que o no hicieron los deberes en su momento, dejando de lado los imponderables (que suelen dar al traste con todo), o no esperaban ser elegidos y tener la oportunidad de gobernar.

Bueno, más de uno hemos aprendido en no pocas ocasiones a base de golpes. El problema del ejercicio del gobierno es que no se pueden realizar experimentos si no se tienen todos los componentes de la fórmula,  porque un error en la mezcla puede dar lugar al estallido que destruya el laboratorio.

El 9 de octubre, Día de la Comunidad Valenciana ,puede ser la oportunidad para que todos a una abandonemos cualquier impulso que no nos lleve hacia adelante, hacia un futuro donde no haya  diferencias entre los ciudadanos sean cuales sean sus características personales, tanto de orden físico como intelectual o social.

martes, 7 de julio de 2015

ASOCIACIÓN

Quién más quién menos, yo creo que todos hemos tenido, en alguna ocasión, eso que se llama "asociación de ideas".

Una situación, una imagen,una palabra...cualquier cosa vale para generarnos esa idea que nos permite que aflore algo guardado en nuestra mente y que tan solo esperaba la ocasión para hacerse presente.

Así que, con tantas manifestaciones relativas a fraude, corrupción, etc., después de haber estado en algunas comunidades de vecinos, en las que hay carritos de compra de los distintos centros comerciales de nuestra ciudad, se me ha ocurrido pensar:" no habrá en ninguna de estas comunidades un político o funcionario que se pregunte si el carrito tiene un origen legal o ha sido "tomado prestado"?

Vaya tontería ! ,dirá alguno.

Tontería ?. También es tontería la nota sin IVA del fontanero o electricista, que el dentista no haga factura o que el banco tase una vivienda por más de lo que vale. Todo son pequeñas o grandes tonterías que, poco ha poco, han sido como la anestesia en las operaciones. Sin darte cuenta ya estás metido en harina.

Tras este ímpetu anticorrupción que ha iluminado a todos los partidos políticos súbitamente, muchos nos preguntamos si, en efecto, va a ser un compromiso que se prolongue en el tiempo e impida volver a lo de antes, o se disolverá como esa tormenta de verano que hace mucho ruido, asusta quizá y luego desaparece porque cambia la dirección del viento.

Porque hemos de ser conscientes de que hay muchos y graves problemas. Unos son ,en parte, producto de esa corrupción a gran escala. Otros son producto de un sistema que ha optado o bien por las subvenciones para retrasar la solución, o bien por los recortes para no trabajar buscando la optimización de los gastos o inversiones.

Está claro que para muchos la crisis ha sido muy traumática, porque  han sufrido restricciones después de pasar por una época de prosperidad y no es fácil pasar de lo bueno a lo malo. Para aquéllos que han aprendido la enseñanza : ya saben que vender la piel del oso antes de cazarlo tiene sus riesgos.

viernes, 15 de noviembre de 2013

CASUALIDAD



En la vida se cumple, no pocas veces, la reunión de circunstancias que solemos llamar coincidencia. No estoy muy seguro de que eso se deba a una mera casualidad, a esa cosa que algunos se empeñan en asignar a los “hados del destino”.

Creo, más bien, que somos nosotros, la especie humana, quienes fijamos los detalles para que tenga lugar esa situación concreta y luego inventamos las excusas para poder “escaquearnos” de la parte de responsabilidad que nos corresponde.

Si nos fijamos en la situación social y pensamos un poco veremos que hemos metido, como suele decirse, en el mismo gallinero a las aves y al zorro. ¿Cómo, si no, se explica que buena parte de los actores de la tragedia sean ahora los directores de la función?

Me niego a creer que, precisamente éstos, sean los únicos que pueden resolver los problemas. Aunque…ahora mismo me viene a la mente un compañero de trabajo que tuve en una ocasión, cuya habilidad para crear problemas de apariencia grave sin que nadie se apercibiera  tan sólo era superada por su extraordinaria capacidad para demostrar que era el único capaz de resolverlos. Y así era, en efecto. Nada del otro mundo, cuando-con el tiempo-uno se da cuenta de que quien crea el problema es quien tiene las claves de su solución.

Hace unos días, en uno de esos largos paseos que inicio, generalmente, a hora temprana, cuando el sol todavía está pensando si asoma por el horizonte y la gente con quien me cruzo parece estar compitiendo en un concurso de bostezos, en un lateral de la carretera vi un grupo de carteles a los que no presté excesiva atención. Más, cuando los tuve tan cerca como para apreciar su contenido caí en la cuenta, tal vez volviendo al pensamiento del zorro y las gallinas, de que, apuntando en la misma dirección, uno de ellos anunciaba un Santuario de Animales Salvajes y otro, próximo, dirigía hacia un restaurante de nombre “El Cazador”. ¿Casualidad? No sé, no sé…